No terminan de ser masivos y tampoco tienen ya hueco en el underground. Apuestan por el pop retro-bailable pero no se quieren exceder en el petardeo. Alison sale ahora con una chica, pero también se le han conocido novios. Está claro que Goldfrapp no quieren que nadie les cuelgue ninguna etiqueta, aunque a raíz del lanzamiento de Head First hay varias que les sentarían como un guante.
Entrevista Agustín Gómez Cascales
Cada vez más, Goldfrapp generan opiniones encontradas, maravillan e irritan a partes iguales. Tampoco cAlison Goldfrapp es una mujer que provoque indiferencia. A lo largo de su trayectoria junto a Will Gregory -el otro miembro del dúo, poco amante de los focos-, ha dejado claro que es una mujer con carácter. Que, además, tiene claro lo que busca a nivel artístico. Tras abandonarse al pop pastoril en Seventh Tree, ha recuperado su vena discotequera en Head First, un disco sorprendentemente frívolo para Goldfrapp, que ha descolocado a muchos, para bien y para mal. La tibia reacción de parte de la crítica contrasta con el fervor con que ha sido recibido por un sector de sus seguidores, que agradece ver a Alison ejerciendo de nuevo de disco diva. Aunque ella no parece demasiado consciente de esa dualidad. Una Alison más relajada de lo habitual, confiada -como siempre-, lo comenta y lleva un paso más allá la ambigüedad -en todos los sentidos,- con la que siempre actúa.
SHANGAY EXPRESS: ¿Te inquieta que Head First guste más a vuestros fans que a la crítica?
ALISON GOLDFRAPP: ¿No le ha gustado a la crítica en España? Porque en Inglaterra sí que hemos tenido buenas críticas. No sé, no es algo que me preocupe. Este es ya nuestro quinto disco y, como cambiamos tanto de un disco a otro, es lógico que no convenzamos a todo el mundo.
S.E: ¿Cuándo empezaste a sentir la necesidad de sacar a la luz a la Olivia Newton-John que llevas dentro?
A.G: No sé muy bien qué quieres decir con eso [ríe al otro lado de la línea]. Simplemente queríamos grabar un disco animado y directo, con canciones muy melódicas y sintetizadores potentes, y la música de Olivia Newton-John en los 80 da la casualidad de que era así. Me gusta que las canciones de este disco desprendan cierta ingenuidad y que resulten fácilmente coreables, es lo que nos pide el cuerpo en este momento.
S.E: ¿Es el disco reflejo de tu actual momento en lo personal?
A.G: Todos los discos lo han sido. Yo los considero como un diario abierto, porque la música es el modo que utilizo para expresarme. Tras la introspección y la melancolía de Seventh Tree el cuerpo me pedía un disco optimista... [de repente, unos segundos de silencio]. Quizá tengas razón en lo que decías de que a algunos críticos españoles no les gusta este giro que hemos dado, porque antes me ha entrevistado uno que ha sido de lo más maleducado.
S.E: Vaya, lo siento. ¿Qué haces cuando te topas con un periodista borde?
A.G: Me río al recordarlo, una vez que ha pasado el mal trago. ¿Qué otra cosa puedes hacer?
S.E: Es curioso, tú tienes fama de persona algo borde y distante, que nunca está para bromas. Pero Head First muestra una vena petarda que no coincide con esa imagen preconcebida.
A.G: Es que no creo que sea tan seria, y mucho menos borde. En todos nuestros discos hemos incluido canciones bailables, siempre transmitimos cierto sentido del humor en nuestros vídeos y en los diseños de cada lanzamiento... No me tomo a mí misma demasiado en serio, y desde luego me gusta divertirme con lo que hago tanto como cualquier otro.
ENTRE ICONOS ANDA EL JUEGO
S.E: ¿Crees que el universo pop necesita nutrirse constantemente de iconos para resultar atractivo?
A.G: ¿No es algo que dijo Lady GaGa?
S.E: ¿De veras? No era consciente. Curioso que ya salga Lady GaGa en la conversación.
A.G: Me preguntan por ella en todas y cada una de las entrevistas que hago. Hasta el periodista borde de antes lo hizo.
S.E: En este caso has sido tú quien la ha mencionado...
A.G: Es verdad... En cuanto a lo que preguntabas, no sé si realmente los iconos son tan importantes. Quizá porque yo nunca los he tenido. Además, me parece que hoy día se tilda de ‘icono' a cualquiera, cuando debería ser un término que se utilizase solo para calificar a artistas con largas trayectorias y una experiencia vital que compartir. Grace Jones, Madonna o Patti Smith son verdaderos iconos. Y por mucho que GaGa sea muy famosa, no sé si se merece ser considerada como un icono tan pronto.
S.E: Un icono debe estar rodeado de cierto halo de misterio. ¿Procuras tú ocultar ciertos detalles para resultar enigmática?
A.G: Por naturaleza soy bastante reservada, así que siempre he procurado compartir lo menos posible de mi vida privada. El concepto de celebridad tal como se entiende hoy me resulta hortera, y se devalúa día a día. Claro, que es justo ahora cuando por primera vez que me he visto formando parte de ese universo, a raíz de que un periódico inglés publicase una foto mía junto a mi novia. Fue un shock, porque nunca antes se había hablado de mí en un contexto que no fuese musical.
S.E: ¿Te molestó que se te sacase del armario de esa manera?
A.G: No me sentí mal ni incómoda. Sólo extrañada de verme convertida en parte de las secciones de cotilleos. No entiendo que se pueda montar cierto revuelo porque ahora salga con una señora [la montadora de cine Lisa Gunning]. También he tenido novios y nadie se ha interesado por ellos.
S.E: ¿Qué piensas de la reciente confirmación pública por parte de Ricky Martin de que es gay?
A.G: Me resultó divertido leerlo, porque todo el mundo sabía que era gay, ¡por favor! [risas]. No tengo una opinión formada al respecto, lo único que puedo decir es que todos tenemos razones para actuar como lo hacemos. Quizá él ha vivido siempre en un universo en el que no se aceptaba su forma de ser y por eso la ha intentado ocultar durante tanto tiempo, no sé... Aquí volvemos a lo que hablábamos antes: no hay por qué saberlo todo de todo el mundo.
Cantar y bailar sin parar
S.E: Dado que Head First es lo más parecido a Xanadu que habéis grabado nunca, ¿te lo imaginas convertido en musical?
A.G: Todo lo que hago es un musical en mi cabeza, así que no es una idea descabellada. Ojalá pudiese conectar una máquina a mi cerebro que convirtiese todo lo que se me ocurre directamente en escenas en las que todo el mundo apareciera cantando y bailando. Sería muy barato, no haría falta contratar a toda esa gente que se encarga de nuestros vídeos, que es lo más cercano a musicales que hacemos por el momento.
S.E: ¿Tendrá algo que ver vuestra próxima gira con un musical?
A.G: No tengo ni idea. Estamos empezando a trabajar en ella, aunque no creo que tengamos el espectáculo bien atado hasta finales de este año. A partir de ahora nos centraremos en nuestras actuaciones en festivales, y aún tardaremos en salir de gira.
S.E: Lo que está claro es que bailarás más de lo habitual, dado el repertorio que previsiblemente incluiréis.
A.G: ¿Tú crees? Casi preferiría que fueran otros los que bailasen por mí... Yo es que no bailo muy bien, la verdad. Como mucho, puedo crear la ilusión óptica de que me sé mover con gracia [risas].
S.E: ¿Eres consciente de lo mal que puedes quedar con semejante afirmación? Hoy día parece que una artista pop tiene necesariamente que cantar y bailar bien.
A.G: Vaya, es verdad... Yo soy la primera que admira a quienes pueden hacer las dos cosas a la vez, aunque se me ocurren muchos cantantes maravillosos que no saben bailar y no pasa nada. Y hay que saber distinguir entre lo que es bailar y lo que es ejecutar una coreografía. Yo no distingo bien la izquierda de la derecha, con lo cual las coreografías me cuestan horrores. Tampoco es tan grave.
EL ÁLBUM HEAD FIRST DE GOLFDRAPP ESTÁ EDITADO POR MUTE/EMI. EL SINGLE ALIVE SALE A LA VENTA EL 24 DE MAYO.