JUSTIN BIEBER "MY WORLDS"
(ISLAND/UNIVERSAL)
De 0 a 100 en menos de seis meses y sin haber cumplido la mayoría de edad. Esa es la experiencia de Justin Bieber, la última teen star aparecida de la nada. ¿Qué ha hecho para que todo el mundo se fije en él? Pues tener la suerte de que Usher -que no vive precisamente su mejor momento profesional- se fijase en él y decidiera apadrinarle. Mucho se ha escrito de Bieber en los últimos tiempos, y ya ha publicado dos EPs que ahora forman su primer larga duración como tal, My Worlds. Dos discos complementarios que muestran que teniendo pasta y fe es fácil convertir a un adolescente con ganas y un flequillo adorable en una estrella a nivel mundial. ¿Por cuánto tiempo? Eso está por ver. Lo que no se le puede negar a Justin Bieber es que destaca por encima de la media. No necesariamente por su talento, al que poca oportunidad se da en un disco en que cuenta más el ego de compositores y productores que las posibilidades del jovencito. Pero sí es verdad que en un universo pop dominado por las féminas, sorprende que se haga hueco un chico como Justin Bieber, al que ni siquiera le ha cambiado la voz, y por momentos suena como una chica. Algo que ha irritado a muchos indeseables que enseguida han creado grupos en Facebook en que descargan su ira homófoba, tachándole de "maricón" -él no se ha pronunciado sobre sus preferencias sexuales- e incluso insinuando que debería cambiarse de sexo. Pues vaya.
Lo cierto es que su aguda voz es lo que resalta; da la sensación de que cante en un falsete perpetuo. El problema de su repertorio es que está pensado para irte recordando a Justin Timberlake (Bigger) o Ne-Yo (One Less Loney Girl), y sus armonías vocales -por momentos deliciosas- están claramente inspiradas en las de boy bands como New Edition (First Dance) o B.V.S.M.P. (Favorite Girl). Nada original. Solo en temas como su bizarro tête à tête con Ludacris (Baby) o la sugerente Runaway Love escuchas algo que te hace pensar que sí, que tiene potencial... Veremos si lo desarrolla.
Texto AGUSTÍN GÓMEZ CASCALES
1. SHE & HIM "VOLUME TWO"
(DOMINO/PIAS SPAIN)
Lo de la actriz/cantante Zooey Deschanel y el músico/productor M. Ward es más que un simple affaire, como prueba su segundo álbum conjunto. Ella tiene una voz limitada pero efectiva, y el papel de chica guapa y melancólica lo borda. Él la arropa como si fuese la estrella de una girl band de los sesenta que ya no necesita de sus compañeras. La solidez de sus composiciones originales, con los toques justos de surf pop californiano y sonido motownero, te hace olvidar lo poco variado de su propuesta. Y versiones como la de Gonna Get Along Without You Now dicen mucho de su capacidad para hacer suyas canciones ajenas.
Texto IVÁN SALCEDO
2. CRAIG DAVID "SIGNED SEALED DELIVERED"
(UNIVERSAL)
En los últimos tiempos, clásicos como For Once In My Life de Stevie Wonder nos recuerdan inevitablemente a Operación Triunfo, que es donde suenan. Ahora también aparece, junto con otro puñado de temas soul inolvidables, recreados con todo el respeto del mundo en el nuevo disco de Craig David. El proyecto no dice mucho de él como artista creativo; calca -bien- los originales, pero no aporta nada. ¿Y para eso no prefieres escuchar a Marvin Gaye cantando Mercy Mercy Me? Así que nos encontramos a un Craig David más diluido que nunca, que te sirve en bandeja un regalo perfecto para el Día de la madre.
Texto A.G.C.
3. DAM-FUNK "TOEACHIZOWN"
(STONES THROW/CO OP)
Asegura en los créditos de este desbordante trabajo (ahora publicado en formato de disco doble, recogiendo cinco mini-álbumes antes editados en vinilo) que para él el funk es un modo de vida. No hace falta que lo jure. A lo largo de 24 cortes se explaya y materializa su pasión y su ambición, en un ejercicio de estilo nada impostado. No faltan medios tiempos de r'n'b cargados de sensualidad ni atrevidos acercamientos al primer electro pero, ante todo, lo que ofrece Dam-Funk es una demostración de poderío funky impecable. Canalizando -sin caer en el mimetismo ni en la nostalgia innecesaria- al mejor Prince, Dam-Funk nos invita a bailar como si fuese 1999, o 1984... en 2010.
Texto A.G.C.
4. BERNARDO BONEZZI "EL VIENTO SOPLA DONDE QUIERE"
(IKIRU MUSIC/FACTORÍA AUTOR)
No se agotan sus ganas por explorar vías poco transitadas en el panorama patrio. De su facilidad para componer piezas con gran capacidad para reforzar o sugerir imágenes dejó constancia en su ‘trilogía de las horas', y ahora se acerca de nuevo al pop. Con un ramalazo entre psicodélico y surrealista, Bonezzi lo canta y lo toca prácticamente todo en un disco extrañamente atemporal y desgraciadamente poco comercial. Ojalá Nena Daconte versionaran El arte de esconder el polvo... y Fangoria, Cuestión de suerte. Otro gallo le cantaría a nivel de reconocimiento popular de su trabajo.
Texto A.G.C.
5. KLAUS & KINSKI "TIERRA, TRÁGALOS"
(JABALINA)
Cierto es que ya no cuentan con el factor sorpresa de su debut y que ese eclecticismo musical del que presumen es al mismo tiempo baza y lastre, pero la fórmula de Klaus & Kinski sigue funcionando por rara y singular. Marina y Alejandro tienen la capacidad de explorar con sus letras -en ocasiones ininteligibles si no se hace uso del libreto- territorios poco practicados en el mundo indie. Solo así se explica que convivan en este Tierra, trágalos guiños a Yo la tengo, Sonia y Selena, OMD y, en otro plano, Bakunin o Hitler sin que el resultado final descoloque.
Texto PABLO GIRALDO
6. DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES "VS. LAS TROMPETAS..."
(MUSIC BUS/WARNER)
Poco tiene de trágico este Vs. las trompetas de la muerte pese al título. Salvo algún contrapunto (Como loco), el álbum rezuma ese buen rollo mediterráneo que les dio a conocer y por el que continúan apostando. Con Facto fuera del grupo, la voz de Helena cobra más protagonismo, y los dos miembros que permanecen siguen reincidiendo en el placer de lo cotidiano, que tiene en Río por no llorar y La primavera el máximo exponente de su filosofía positivista. Ahora bien, que empiecen a autorreferenciarse debería servir de alerta para buscar nuevos caminos.
Texto P.G.
7. KATE NASH "MY BEST FRIEND IS YOU"
(POLYDOR/UNIVERSAL)
En su primer disco se mostraba insufriblemente ñoña, en el segundo se muestra sorprendentemente guerrera. Bernard Butler, convertido en su Phil Spector particular, ha creado un muro de sonido que no le ayuda a la hora de distinguirse como una intérprete con personalidad. Dentro de un álbum caótico, lo mismo te recuerda en algún momento a KT Tunstall (Paris) que en otros a Courtney Love (I Just Love You More). Don't You Want To Share The Guilt, con su acelerado recitado final, y la traviesa I've Got A Secret se convierten en su pasaporte a una tercera (¿última?) oportunidad.
Texto I.S.
8. MESHELL NDEGEOCELLO "DEVIL'S HALO"
(DOWNTOWN MUSIC/CO OP)
Cuando quiere, lo borda. Y cuanto menos se dispersa, más emociona. El octavo disco de la bajista y cantautora es un prodigio de sencillez y emoción. Dejando de lado las producciones excesivamente elaboradas, tanto a nivel de arreglos como de concepto, que han lastrado discos anteriores, Ndegeocello va al grano en un álbum que casi peca de corto -Hair Of The Dog o Devil's Halo, por ejemplo, saben a poco-. Dejando rastros constantes de su versatilidad musical y apostando por un sugestivo tono intimista, firma un álbum rico en matices, más accesible de lo que parece, que sabe a soul puro.
Texto A.G.C.

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