Una película de animación no era precisamente lo que se esperaba de lo próximo de Wes Anderson, un director demasiado vinculado a la acción real y con un toque tan personal como para que este Fantastic Mr. Fox no sufriera achaques en su intento de sumarse con éxito a la moda de los dibujos y, además, por primera vez con un guión ajeno -la adaptación de una obra de Roald Dahl-. Sin embargo, o bien el director de Academia Rushmore tiene más talento del que algunos presumían o es que ha sabido rodearse de un equipo capaz de hacer auténticas virguerías con el stop-motion para demostrar que, hoy por hoy, el cine de animación resulta infalible entre el público y la crítica.
Fantástico Sr. Fox incide en esa moda de recurrir a una estética infantil para terminar contando un cuento casi más apetecible para los adultos que para los niños. En una madriguera habita una familia de zorros formada por el astuto Sr. Fox -a quien pone la voz George Clooney en su versión original-, su mujer, la señora Fox -en este caso, Meryl Streep- y el hijo de ambos, Ash -el habitual Jason Schwartzman-. Cuando la mujer anuncia que está embarazada, el señor Fox promete dejar de robar las gallinas, patos y pavos de los granjeros Boggis, Bunce y Bean, pero la promesa dura muy poco y enseguida reincide, arriesgándose a ser cazado por el trío de granjeros. La historia infantil le sirve a Anderson para desplegar una vez más las inquietudes presentes en su filmografía, esto es, problemática familiar, miembros disfuncionales y personajes extravagantes en busca de redención. Además del mérito técnico -todo un logro artesanal en pleno auge del 3D-, mención aparte merece la música del cada vez más omnipresente Alexander Desplat, nominado al Oscar por esta cinta, que se intercala con temas de los Beach Boys o los Rolling Stones, entre otros.
EE UU, 2009 · Dir: Wes Anderson · Animación
Texto Pablo Giraldo