Frank García · Odisea Editorial · 18,95€
Frank García podría ser el nombre de -por ejemplo- un percusionista portorriqueño, pero no, en este caso se trata del seudónimo de un debutante en esto de la literatura de quien solo sabemos que es madrileño. Si a esto le añadimos que la novela en cuestión se titula Cruising y que se publica dentro de la "Colección Líbido" de la editorial Odisea... pues no resulta difícil deducir lo que nos vamos a encontrar en sus páginas: sexo por un tubo. Para comprobarlo no hay más que extraer unas frases del primer párrafo del libro: "Salí rumbo a Chueca. Cinco paradas y el deseo de satisfacer mis instintos más primarios. Tenía ganas de follar, simplemente eso. Meter la polla en un culo caliente y embestirle hasta quedar saciado". Eso es dejar claras las cosas desde la primera página, sin duda. Quien nos habla sin pelos en la lengua es Rafa, narrador y protagonista de esta tórrida novela, un tío supermacizo de 28 años que decidió abandonar su pequeña ciudad e instalarse en la capital para "respirar, sentirme libre y sobre todo, ser yo mismo". Su amigo Carlos siempre le había animado a que diera el paso -"En Madrid todos somos anónimos"- y cuando llega a su casa le recibe con los brazos abiertos "y aquella primera noche me ofreció algo más". Rafa lo que ofrece siempre son sus veintisiete centímetros de infatigable pollón, y durante buena parte de la novela asistiremos a sus numerosos encuentros sexuales, una veces en directo y otras a base de saltos al pasado. La aparición de Andrés en su vida supone un pequeño cambio, pues empieza a sentir un afecto especial por él, lo cual, por otra parte, no le impide en absoluto follar con otros o hacer tríos con Andrés y un tercero. Incluso empieza a tirarse a su jefe, que al principio es uno más de sus incontables rollos, pero que acabará convirtiéndose en un problema, pues le amenaza con despedirle si no sigue satisfaciendo sus fantasías sexuales: "Ninguno folla como tú. Serás mío hasta que yo lo decida. No hablemos más. Fóllame otra vez. Quiero dejar tus huevos secos". Así que Rafa no tendrá más remedio que tramar algo para acabar con tan incómoda situación... En fin, un culebrón en toda regla clasificado xxx, pese a ciertos momentos de romanticismo rosa.
Texto Jaime Díaz