De TIM BURTON
Con Johnny Depp, Mia Wasikowska, Anne Hathaway, Helena Bonham-Carter.
EE UU, 2010.
Estreno 16 de abril
Carece de fundamento, a estas alturas de su filmografía, volver a elogiar la portentosa retórica visual y el arsenal imaginario de Tim Burton, uno de los directores contemporáneos más originales, retorcidos y sorprendentes. Su peculiar universo estético era, sin duda, el más idóneo para dar vida al onírico cuento Alicia en el País de las Maravillas que Lewis Carroll escribió en el siglo XIX y que no regresaba a la gran pantalla desde la última adaptación en dibujos animados, allá por 1951. Y en este sentido, el autor no defrauda.
La película es un festín colorista lleno de poesía visual, apoyado en una brillante dirección artística que derrocha imaginación y crea poderosas imágenes que revelan, una vez más, la incontrolable pasión creativa que desborda Burton. De hecho, todos los personajes parecen extraídos directamente de la fantasía literaria de Carroll. A ello contribuyen las actuaciones del siempre impecable Johnny Depp -impresionante como El sombrerero-, Helena Bonham-Carter, como la cruel Reina Roja, la hasta ahora semi-desconocida Mia Wasikowska en el papel de Alicia y la algo más extravagante y cargante Anne Hathaway, en la piel de la Reina Blanca. El problema es que, más allá de la pirotecnia y de algunos fogonazos esporádicos de buen cine, la cinta naufraga sin remedio como consecuencia de un arrítmico guión plagado de lugares comunes y manidos estereotipos, superficial en el análisis de los conflictos de los personajes, atropellado en la narración y por momentos tan confuso que es inevitable que la atención se desvíe a los vigorosos efectos 3D para evitar el bostezo.
Texto IVÁN ESTARÁS