La chica tiene tiene estrella. Forma parte de la única girl band que en el último decenio ha logrado combinar -en su Reino Unido natal- el éxito masivo con el estatus de grupo de culto mimado por la crítica. Y cuando las componentes de Girls Aloud han decidido darse un respiro y probar suerte en solitario, de inmediato ha arrasado. 3 Words es el álbum con el que ahora aspira a consagrarse como artista pop en todo el planeta. La cosa pinta bien.
Hace años que Cheryl Cole ejerce de celebrity en el Reino Unido. Hasta unos niveles que no te imaginas hasta que pisas el país, y más si acudes a entrevistarla. Al principio compartía popularidad con sus compañeras de Girls Aloud, un grupo que ha hecho historia. Nadie habría podido imaginar que una banda surgida del concurso Popstars: The Rivals terminaría siendo tan respetada incluso por la crítica especializada. Y Cheryl jamás imaginó que terminaría convertida en la cantante pop más famosa de su país. Pues ahora mismo lo es.
Esta joven de 26 años nacida en Newcastle -mantiene un fuerte acento que delata sus orígenes- ha vivido en los últimos tiempos un auténtico torbellino que ha culminado con la acogida que ha tenido un álbum de debut que, si lo defendiera una chica menos mona, seguro que no estaría triunfando como lo hace. Su país ha vivido el advenimiento de Girls Aloud (en 2002), su boda con el futbolista Ashley Cole (en 2006), las infidelidades de este y la separación de la pareja (pocos meses después del enlace), el fichaje de Cheryl como jurado del concurso televisivo Factor X (en 2008), la reconciliación de la pareja, la grabación de su primer álbum, el fulgurante aterrizaje en el número 1 de las listas de su single Fight For This Love (¿pura autobiografía pop?)... La lista de acontecimientos protagonizados por esta nueva ‘chica L'Oréal' es interminable. Carne de tabloide, queda igual de bien posando para una revista femenina con un estilismo excesivo que en un periódico sensacionalista pillada en alguna fiesta con su esposo (del que, parece, se ha vuelto a separar recientemente).
A mediados de enero, es pisar suelo británico, entrar en un kiosco y ver a Cheryl en una de cada tres revistas que ojeas -hasta su biografía ilustrada y autorizada se vende por menos de diez euros-. Sus canciones suenan en los hilos musicales, hay publicidad de su álbum por cualquier esquina..., pero en el hotel Baglioni de Hyde Park Gate, acostumbrado a recibir celebrities de promoción, reina la calma. Se ve que los periodistas europeos que visitan Londres para conocer a Cheryl no han dado el chivatazo a los fans de la artista. En un lobby muy Versace, en el que reina el contraste entre dorados y negro, reporteros llegados de Holanda, Francia o España esperamos nuestro turno tomando, casi todos, té. Cuando subes a su habitación, nadie te transmite el estrés habitual a la hora de entrevistar a una artista de su nivel, ni hay guardaespaldas a la vista en la planta... Al entrar, Cheryl cotillea furtivamente su BlackBerry a la vez que se disculpa por hacerlo y ofrece algo de beber. Vestida de negro de los pies a la cabeza, con leggins, camiseta de rejilla que deja ver otra de tirantes debajo y botas altas -un look muy Madonna circa Like A Virgin-, Cheryl parece una chica de lo más normal.
SHANGAY EXPRESS: Acostumbrada a ser centro de atención constante en el Reino Unido, estarás encantada de que tu disco se lance mundialmente, empezando por el continente europeo. ¿Te sientes por fin una estrella?
CHERYL COLE: Me entran ganas de sonreír a todas horas. Llevo muchos años formando parte de Girls Aloud [desde 2002], y ahora me enfrento a una aventura distinta, en mis propios términos. No es mi sueño conquistar el mundo ni nada parecido, yo no soy ese tipo de persona. Prefiero ir dando pasos pequeños y disfrutar de todo lo que me está pasando.
S.E: ¿Cuándo viste claro que era el momento de probar suerte en solitario?
C.C: Fue Will.i.am [miembro de Black Eyed Peas y productor de parte de su disco] quien me dio el empujón que necesitaba. Me asustaba verme sola cantando, rodando vídeos, bailando... Pero tras mi primera colaboración con él, cuando vi que mis cuatro compañeras de grupo me apoyaban, pensé que había llegado el momento de hacerlo.
S.E: ¿Necesitabas dejar de lado al resto de girls alouds?
C.C: No es que quisiera perderlas de vista [risas], pero sí necesitaba romper con la rutina del grupo. Había llegado un punto en que lo hacíamos todo con el piloto automático puesto, y esa especie de autocomplacencia puede ser peligrosa. Y nada divertida. Grabábamos disco con nuestros productores, Xenomania, más o menos en las mismas fechas cada año, después salíamos de gira..., siempre igual durante siete años. Necesitábamos un respiro.
S.E: ¿Por qué Girls Aloud sigue siendo un grupo que no termina de triunfar en países como España?
C.C: Cuando empezamos a hacer promoción a nivel internacional nos encontramos con que en países como España también teníais vuestro Popstars, y no es algo que nos favoreciera precisamente. Las cosas nos iban tan bien en Inglaterra que preferimos centrarnos en ese mercado. Al fin y al cabo, resulta innegable que el pop de Girls Aloud es muy británico.
S.E: ¿Decidiste alejarte de ese sonido tan británico para intentar labrarte una identidad propia?
C.C: Simplemente quería mostrar la música que me gusta; desde siempre he sentido una pasión especial por el r'n'b y el soul. Para mí era importante incorporar esos sonidos a mi música como solista, quiero defender un disco que me represente.
DE ABAJO ARRIBA
S.E: Mucho antes de hacerte popular en Girls Aloud, ya te habías recorrido el gay" title="">circuito gay de clubs, ¿no?
C.C: Empecé muy joven, sí. La recuerdo como una etapa muy divertida que, a la vez, me curtió. La gente me trataba con cariño, aunque no era conocida. Hacía versiones de artistas como Madonna y cantaba canciones compuestas por mí que eran horribles. Entonces era Cheryl, a secas. Igual tenía que haberme buscado un nombre artístico más llamativo... Bueno, ya da igual.
S.E: Acostumbrada a encabezar listas como la de las artistas británicas más sexys, ¿te sorprendió ser nombrada icono lésbico del año en 2008?
C.C: Mucho. No sabía cómo reaccionar cuando, tras un concierto en Manchester, un grupo de fans lesbianas me regalaron una placa que me acreditaba como tal. Ser considerada la mujer más sexy no está entre mis prioridades, pero lógicamente te hace sentir bien cuando dicen que lo eres. Y no hay cumplidos que valore más que los de otras mujeres, eso seguro. Es genial saber que tienes fans como los homosexuales, que se toman tan en serio tu trabajo como tú. Para un tío hetero, por ejemplo, Girls Aloud pueden ser una debilidad oculta, pero un gay pregona a los cuatro vientos que le encanta nuestra música.
S.E: Ahora mismo se comenta, se alaba y se critica todo lo que haces. ¿Disfrutas con tanta atención?
C.C: Se me hace duro. Lógicamente, con los años he ido cogiendo experiencia y me defiendo cada vez mejor, pero no deja de ser extraño. Porque yo no soy de esas personas que disfrutan siendo perseguidas por los paparazzi... Me encantaría ser famosa en mis propios términos, que escribieran lo que quieran sobre mi música y la de Girls Aloud, pero no sobre mi vida. Por desgracia, las cosas no funcionan así.
EL ÁLBUM 3 WORDS DE CHERYL COLE SALE A LA VENTA EL 2 DE MARZO EDITADO POR UNIVERSAL MUSIC.


pero Sofita! A quien le importa su música?!
muy hot pero su música apesta. como toda "popstar".