Scarlett Johansson y ella han sido las dos “Lolitas” por excelencia de comienzos de siglo. Ambas han disfrutado de carreras paralelas desde que debutaran siendo apenas unas niñas, y ahora sus rostros se unen por primera vez en la gran pantalla. En Las hermanas Bolena, Portman y Johansson interpretan a dos mujeres cuya ambicion y codicia marcarian indeleblemente el futuro de toda una nacion. Sensual, discreta y firme en sus convicciones, Natalie Portman rehusa ser tachada de bellezón, y es que además de talentosa, es modesta.
Entrevista Iván Estarás
SHANGAY EXPRESS: Esta es la primera vez que Scarlett Johansson y tú compartís pantalla. Encima, rivalizando por el amor de un rey. ¿La victoria se pagó cara?
NATALIE PORTMAN: Pues, de hecho, uno de los aspectos que más se empeñó en aportar Scarlett a su personaje fue el de crear una mujer muy fuerte, para acrecentar la rivalidad entre ambas. Pero ella y yo somos como hermanas. Hemos madurado viéndonos interpretar. La admiro profundamente, y tenerla enfrente me ha hecho crecer muchísimo.
S.E: La Ana Bolena que interpretas es una mujer capaz de todo por el triunfo. ¿Tú también?
N.P: No hace falta pisotear a nadie para alcanzar el éxito. Claro que busco el triunfo, pero no a costa de arrebatárselo a otro. Seguramente no estemos de acuerdo con su comportamiento moral, pero mi objetivo era que el espectador no viera a Ana Bolena simplemente como una mujer malísima.
S.E: Encontrar una película con dos papeles femeninos tan enérgicos es infrecuente.
N.P: Sobre todo porque la mayor parte de las veces son hombres quienes los escriben, y claro, uno escribe de lo que conoce. No lo digo como reproche, es que es así. Por eso me gustaría involucrarme más en otros aspectos de la producción de cine y dar otra perspectiva.
S.E: Alguna vez leí que te arrepentías de algunas de tus películas. ¿Podrías especificar
de cuáles?
N.P: Cuando hablaba de que me arrepentía lo hacía en el sentido de que me hubiera gustado tener una segunda oportunidad para interpretar a ese personaje de una forma distinta. En el fondo, todos somos la suma de una sucesión de errores y aciertos.
S.E: Declaraste recientemente que no te casarías hasta que el matrimonio gay fuera legal. ¿Sigues pensándolo o era una estrategia para evitar "compromisos" indeseables?
N.P: [Risas] Sigue sin entrarme en la cabeza que a dos personas, independientemente de su sexo, se les impida casarse si quieren. El matrimonio es una opción muy personal, una decisión tomada libremente entre dos adultos. Y por eso mismo no entiendo por qué el Estado debe avalar la legalidad de dicha decisión.
S.E: Hollywood ha sido tradicionalmente una industria poco receptiva a que sus actores salgan del armario. ¿Cómo se puede luchar desde dentro para cambiar esta realidad? ¿Estarías dispuesta a interpretar un papel comprometido en ese sentido?
N.P: Si fuera un papel interesante, sin duda. Pero no entiendo por qué una película debe reflejar la sexualidad del actor, sea cual sea. No creo en el cine "con causa". Vamos a las salas a entretenernos, y no principalmente a que nos digan cómo debemos pensar. Sí creo que la gente debería ser mucho más libre para vivir como le dé la gana, pero no veo qué necesidad hay de que los actores salgan del armario. Al revés, la vida privada de quienes nos dedicamos a esta profesión debería serlo aún más. Si vas a ver una película y sabes que el actor en la realidad no es como se presenta, puede que no te creas su papel.
S.E: Comenzaste tu carrera muy joven, y desde ese momento la prensa te ha seguido siempre muy de cerca. ¿Cómo has logrado mantener la cabeza en su sitio?
N.P: Gracias a mi familia y amigos de siempre, que nunca han dejado de darme su sincera opinión. Lo que sí que ha cambiado en los últimos años es la prensa. Compatibilicé mis estudios en el colegio, el instituto y la universidad con mi trabajo en películas tan célebres como Star Wars. Ningún compañero me robó jamás una foto. La proliferación de páginas web y el hecho de que ahora todo el mundo tenga una cámara ha cambiado notablemente las reglas del juego. Los actores con cinco años menos que yo están ya expuestos todo el tiempo a que alguien les robe su intimidad y la publique. Lamentablemente, esto es algo que no tiene vuelta atrás.
S.E: Estás considerada como una de las actrices jóvenes más bellas de los últimos tiempos. ¿Esa belleza te ha alejado de cierto tipo de papeles?
N.P: ¡Gracias por esas palabras! [risas]. Indudablemente, en este negocio la belleza física ayuda más que impide. Pero no creo haber perdido ninguna oportunidad importante por mi físico. Humildemente, tampoco soy tan espectacular, ¿no? Siempre digo que soy como esa vecina que cualquiera de nosotros podría tener al lado.