Texto Álvaro de la Torre
¿Se puede tener un Oscar, un Grammy, un Emmy e incluso un Globo de Oro y querer sorprender en cada momento con nuevas ideas para luchar contra el olvido de las jóvenes e ingratas generaciones que no suelen distinguir entre el brillo de las estrellas y el resplandor de una gran diva? ¿Se pueden vender aproximadamente 200 millones de discos y, tras varios años retirada, agotar las entradas de todos los conciertos en el Caesars Palace de Las Vegas, tras firmar un contrato para reemplazar a Céline Dion? ¿Se puede ser la artista femenina de más edad que ha ocupado la primera posición en la lista Billboard Hot 100, gracias a Believe, y ser a la vez la vocalista que más tiempo ha permanecido sin tener un single de éxito, desde 1965 hasta 1999?
Queda claro que Cherilyn Sarkisian, conocida en el universo como Cher, puede hacer todo eso e incluso parecerle sencillo. Con una carrera que sobrepasa los 40 años, ni su rostro ni sus éxitos muestran signos de decadencia, y es que Cher es por derecho propio un ícono del pop digno de reverencia, con o sin el permiso de nuestra siempre ilustre, real y venerable Madonna.
En estos tiempos postmodernistas en que las nuevas estrellas tienen demasiadas referencias del pasado y cualquier estridencia se transforma en algo popular, ya nada es auténtico. A lo maduro se le denomina viejo y a lo clásico, antiguo. Sin embargo, Cher sobrevive sin darse cuenta de que ya es parte de la eternidad, de la historia. Y ella siempre va a más. En abril regresa, por tercera temporada consecutiva, con su espectáculo Cher At The Colosseum en Las Vegas, que repasa lo mejor de su discografía, incluidos los años de Sonny & Cher. Cada canción, con una escenografía diferente, y la presencia ocasional de invitados como Elton John y Bette Midler.
La veterana estrella parece haber decidido que su sucesora sea nada menos que Cristina Aguilera. Las dos van a rendir tributo juntas a un género atrevido e inquietante... Burlesque, dirigida por Steven Antin, es una película que promete mezclar la sátira, la performance y el entretenimiento, aunque no la veremos hasta final de año. Antes llegará The Drop Out, cinta escrita y dirigida por el debutante Ricky Blitt, uno de los guionistas de Padre de familia, que muestra a Cher como una mujer madura seducida por un vividor de 30 años.
¿Se pueden protagonizar dos proyectos tan diferentes en un año? ¿Se puede hacer de mujer que se deja seducir por Johnny Knoxville por un lado y bailar junto a Christina Aguilera en una película pretendidamente picante por otro? Resulta obvio que solo ella puede: God save the queen.