El Centro Galego de Arte Contemporáneo sorprende con una exposición colectiva que repasa, a través de una treintena de obras de artistas como Jeff Koons, Tracey Emin o Gavin Turk, la construcción artística del dandy de hoy. Una apuesta largamente acariciada por sus comisarios, RMS La Asociación (Rocío Gracia, Marta de la Torriente y Sergio Rubira) con los que hablamos sobre este fenómeno, distintivo de personajes históricos como Oscar Wilde.
Entrevista Gorka Goenaga
SHANGAY EXPRESS: Decís que el dandismo no se puede definir, pero ¿qué es para vosotros la ‘identidad dandy'?
RMS: Hemos procurado evitar siempre la definición. De hecho, el término evoluciona históricamente, y lo que era dandy a finales del XVIII podía no serlo en 1850. Incluso el dandismo británico se diferencia bastante del dandismo francés. Aunque sí hay ciertas continuidades que pueden observarse entre un dandy y otro, por ejemplo, el uso del lenguaje. De Brummell se conservan sobre todo anécdotas de sus agudezas que, en muchos casos, se aproximan al modo de hablar de Wilde, que era también su modo de escribir.
S.E: Entre los dandys históricos, algunos son heteros y otros homosexuales. ¿Existen diferencias entre el dandismo a uno y otro lado de la acera?
RMS: No sabemos si hay diferencias entre uno y otro, aunque sí estoy convencido de que ayudó en la definición de la identidad homosexual, "ese amor que no osa decir su nombre", citando a Lord Alfred Douglas, amante de Wilde. Quizás sea importante destacar otra de las obligaciones de estos estoicos del tocador: ser siempre deseado, pero no desear nunca.
S.E: Otro gran dandy, Barbey d'Aurevilly, lo definió como "el andrógino de la historia". ¿Es esto lo que lo vincula con movimientos posteriores como el glam?
RMS: El tema del andrógino es universal y no tiene tiempo. Es un mito fundamental en la cultura occidental. Pero Barbey va más allá: lo toma como un ser que es una cosa y otra al mismo tiempo: es artista y es obra de arte, es rey y es siervo, y, por supuesto, masculino y femenino... Con otros movimientos posteriores, no solo el glam, lo vincula la idea de construir una identidad a partir de la apariencia y también la estrategia de dar nuevos significados o valores a objetos y símbolos que antes tenían otros. El glam seguramente es la subcultura que más obviamente se puede ligar al dandismo, pero esas tácticas de guerrilla las adoptan otras muchas. En la exposición están Bowie, Roxy Music y Steve Strange -que ya no sería glam sino nuevo romántico-, pero también hay punks y heavies.
S.E: Muchas de las piezas escogidas no tienen a primera vista un vínculo directo con el dandismo, pero luego lo demostráis por caminos muy sutiles. ¿El dandismo, finalmente, no fue sólo apariencia, sino también profundidad?
RMS: Utilizaremos una cita de Barbey en referencia a Brummell que contesta muy bien esta pregunta: "Ha sido considerado enteramente como un ser físico, mientras que, por el contrario, su belleza era intelectual". Y otra de Baudelaire que va al hilo: "El dandismo no es ni siquiera, como muchas personas poco reflexivas parecen creer, un gusto inmoderado por el atuendo y por la elegancia material. Esas cosas no son para el perfecto dandy sino el símbolo de la superioridad aristocrática de su espíritu".
S.E: Incluís obras de mujeres como Cindy Sherman o Dora García. ¿Existió un dandismo femenino incluso en el siglo XIX?
RMS: Sí hubo dandys femeninas. Desde el comienzo. Se ha visto también un antecedente directo del dandismo en las salonières dieciochescas: a las que hacemos un guiño al incluir el juego de té de Cindy Sherman como Madame Pompadour. En la exposición hay también una alusión, a través de unos collages de T.J. Wilcox, a un personaje fascinante de la corte imperial de Napoleón III: la condesa de Castiglione. Estuvo fotografiándose durante años vestida de muy distintas formas.
S.E: ¿Cómo se presenta el futuro del dandismo?
RMS: El dandy es ya un mito, forma parte del imaginario popular, aunque el término ha perdido mucho de su sentido original. A pesar de que, como dijera Barthes, la moda haya asesinado al dandy, estará siempre ahí.
Sur le dandysme aujourd'hui: del maniquí en el escaparate a la estrella mediática puede contemplarse en el CGAC de Santiago de Compostela (Rúa Ramón del Valle Inclán, s/n) hasta el 21 de marzo.