Ha animado a musculitos como Hércules, Gastón o Tritón. Y a villanos tan excéntricos como Jafar o Scar. Hablamos de Andreas Deja, uno de los animadores estrella de Disney, que regresa a la animación tradicional con Tiana y el sapo, protagonizada por la primera princesa negra del estudio. Él mismo nos cuenta su experiencia dentro de una compañía que no ha escatimado guiños al público gay.
Entrevista David Bernal
Seguro que alguna vez te has preguntado a qué se dedicaban Timon y Pumba, la alegre pareja de El rey león, en aquel oasis en medio de la sabana. La respuesta está en un lema, Hakuna Matata, que, cual A quién le importa sudafricano, no deja lugar a dudas: "Vive y deja vivir". Aunque éste no es más que uno de los numerosos guiños queer de una compañía, Disney, que ha ejercido un irresistible poder de fascinación en el colectivo gay, ya sea por sus teatrales villanas (que pueden ser leídas como drag queens) o historias en las que el amor triunfa por encima de las convenciones sociales. En los años 30, por ejemplo, la palabra Mickey Mouse era un código para identificarse entre los gays. "Desde que vi El libro de la selva, Disney ha significado escapismo, dejar el mundo real atrás e ir a uno imaginario", confiesa Andreas Deja (Polonia, 1957) sobre el origen de su vocación en la Alemania de los años 60. El animador, abiertamente gay, causó una pequeña revolución en las teorías queer cuando en los 90 reconoció -en cabeceras como The Advocate o Frontiers- que su orientación sexual había influido en los personajes que había animado. Estos se dividen en dos grupos: musculosos como Hércules, Gastón o Tritón, y villanos tan ambiguos como Scar o Jafar. "Hace años, Oprah Winfrey vino a mi oficina y se fue directa a una escultura que tenemos de Scar", recuerda. "Me preguntó: ‘¿Tú has animado a Scar? ¿Y es gay? Todos mis amigos dicen que lo es'. No sabía cómo responderle, porque había gente de Disney delante, y dije: ‘Podrías pensarlo, porque es muy teatral, le encanta ser malo...'. Creo que, al celebrar la excentricidad, hay algo en los villanos que apela a los fans gays".
Andreas aclara la política que sigue su empresa: "Disney fue la primera compañía que ofreció derechos a las parejas de los empleados homosexuales. La dirección sabe que hay muchas personas gays que trabajan en ella y quieren que estén contentas y haya respeto. Te dan la bienvenida". Aunque esto no siempre ha sido fácil de gestionar para una compañía que, de puertas hacia fuera, es el paradigma de los valores familiares. Cuando se anunciaron los Gay Days que se celebran anualmente en Disney World, por ejemplo, los lobbies conservadores pusieron el grito en el cielo (escenita que se repitió recientemente cuando el parque anunció que casaría a parejas del mismo sexo). "Cuando anunciamos que íbamos a dar beneficios a las parejas gays, los fundamentalistas cristianos nos boicotearon", recuerda el animador. "Se manifestaron en la puerta de los estudios con pancartas que decían: ‘Disney está en contra de los valores familiares'. Era verano, hacía calor y, como llevaban muchos días allí, el estudio les llevó galletas y limonada. Me pareció un gesto precioso que lo dijo todo".
En Tiana y el sapo -el glorioso regreso de Disney a los musicales de animación tradicional- encontramos a uno de los villanos más fascinantes, el Dr. Facilier, doblado por Javier Gurruchaga en la versión española. Sin embargo, Deja prefirió animar a la excéntrica hechicera de vudú Mama Odie... y a su serpiente. "Me inspiré en la voz del personaje en EE UU, la diva Jenifer Lewis, en la actriz británica Margaret Rutherford y en mi madrina, que es redondita", confiesa. "En una de las últimas grabaciones con Jenifer Lewis ocurrió una cosa graciosa. Ella estaba en el estudio principal, rememorando un dueto que había hecho en los 80 con Barbra Streisand en una gala contra el sida, sustituyendo a Donna Summer. Intentaba recordar la canción y yo, que estaba solo en la sala de al lado, empecé a tararearla. Ella preguntó: ‘¿Quién canta?'. Y dijo: ‘¡Tú debes ser gay! Ningún heterosexual recordaría la letra de un clásico disco de los 80'. Luego en privado me dijo: ‘Cariño, lo siento, no debí haber dicho eso delante de todos'. Le dije que no había de que preocuparse. ¡Todo el mundo lo sabe!". Por cierto, Andreas Deja es el animador residente de Mickey Mouse, el emblema de la casa. La prueba definitiva de que Disney es absolutamente gay-friendly.
LA PELÍCULA TIANA Y EL SAPO SE ESTRENA EL 5 DE FEBRERO EN CINES DE TODA ESPAÑA.
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