De Shadowboxer, su debut como director, solo se recuerda el desnudo integral de Stephen Dorf. De Precious hay mucho que salvar, empezando por las interpretaciones de sus actrices, que acaparan candidaturas y premios. Lógico que su autor, orgulloso de ser negro, gay y fan acérrimo de Almodóvar, esté disfrutando tanto.
Entrevista Agustín Gómez Cascales
SHANGAY EXPRESS: Has logrado que Precious se convierta en el relevo de El color púrpura para una nueva generación y para un público de lo más heterogéneo.
LEE DANIELS: Mi intención era hacer una película para el público afroamericano, más que nada porque mi madre me lo había pedido. Así que decidí combinar mis orígenes en el gueto con mis intenciones artísticas y rodar Precious. Una de las películas que más me influyó a la hora de crearla fue sin duda El color púrpura, que considero un film revolucionario. Aunque pensaba que la mía iría directamente a DVD, jamás me hubiera imaginado que esa historia pudiese resultar tan universal.
S.E: Ayuda haber contado con un reparto impecable, ¿no?
L.D: Siento que Dios me fue guiando hasta Gaby [Gabourey Sibide, la protagonista]. El casting resultó frustrante a veces, no lograba dar con la chica adecuada para convertirse en Precious. Vi a más de 400, muchas en la misma situación del personaje (con el VIH, víctimas de abusos sexuales), que no habían actuado nunca. Pero no me parecía honesto aprovecharme de sus circunstancias en beneficio de la película, por eso me alegré tanto de dar con Gaby, capaz de interpretar todo lo que vive el personaje sin haber pasado por ello.
S.E: ¿Cómo se logra que un personaje tan odioso como el que interpreta la premiadísima Mo'Nique pueda terminar por provocarnos cierta ternura?
L.D: A punto de terminar el rodaje se me ocurrió la secuencia que en cierto modo la redime, que no estaba ni el en libro en que se basa la película [Push] ni en el guión. Es increíble cómo logra Mo'Nique que ni le cojas cariño ni sientas pena por ella, pero que puedas entender a esa bestia odiosa, ¿verdad?
S.E: De paso, te has convertido en el mejor relaciones públicas posible de Mariah Carey...
L.D: ¡Pura casualidad! Helen Mirren, con la que trabajé en Shadowboxer, iba a interpretar a esa asistente social, pero le surgió un trabajo en el que iba a cobrar de verdad, no como en esta película, y, lógicamente, lo cogió. Un par de horas después de decírmelo, me llamó Mariah para invitarme a su casa a beber champán y le comenté mi problema. Ella había leído Push y se ofreció de inmediato. Se lo comenté a Helen Mirren y me dijo "Lee, de mí se esperaría que haga un buen trabajo con un personaje así. Si consigues una buena interpretación de Mariah Carey la repercusión será increíble".
S.E: ¿Es cierto que exigiste a la Carey que se olvidara de caprichos de diva?
L.D: Conociéndola como la conozco desde hace tantos años, lo primero que le dije fue: "Mariah, será como volver a los primeros tiempos. Vendrás a trabajar en taxi, nada de limusinas ni guardaespaldas, y nada de maquillaje a la hora de rodar. Si aceptas estas condiciones, sabré que vas en serio". ¡Y aceptó! Estoy tan orgulloso de su interpretación como de la de cualquier otra actriz de la película.
S.E: Sorprende que uno de los personajes más positivos de la cinta sea una lesbiana.
L.D: Tiene que ver con el hecho de que hiciese esta película con el público afroamericano en mente, que sigue teniendo problemas a la hora de aceptar con normalidad a los homosexuales. Me pareció interesante tratar que el público simpatizase de inmediato con la profesora de Precious [interpretada por Paula Patton] y revelar, avanzado el metraje, que esa heroína es lesbiana, y además una muy guapa. Es algo que sorprende a esa gente que aún ignora lo fabulosos que somos los homosexuales [risas].
S.E: ¿Sentías la necesidad de sacar tu vena reivindicativa?
L.D: Nunca me he sentido un activista, porque lo mío es el arte, no la política, pero supongo que inconscientemente sí lo soy, y no tengo por qué ocultar mi verdad. Crecí en un entorno muy pobre, rodeado de drogas y delincuencia, y creo que lo me salvó de caer en todo ello fue mi homosexualidad; me veía distinto y tenía claro que eso era bueno. Que uno de mis hijos [adoptó junto a su ex pareja a dos gemelos que ahora tienen 14 años] me preguntase hace poco si no pasa nada por que le gusten las chicas me llegó al alma. Ver que hay una nueva generación que ve con normalidad a los gays me emociona.
S.E: ¿Qué tal llevan tus hijos que papá se haya convertido en una celebridad que irá a los Oscars?
L.D: Les da un poco igual. A ellos lo que les interesa es Avatar, la han visto bastante más veces que Precious. ¡Malditos sean! [risas].
S.E: ¿Tienes algún proyecto a la vista?
L.D: Sí, lo próximo será un musical sobre drag queens, Wig Up, en el que quiero rescatar el espíritu de [el legendario documental sobre el universo drag neoyorquino] Paris Is Burning. Contaré con Christina Aguilera, Queen Latifah, Janet Jackson, Mariah Carey, Hugh Jackman y Lenny Kravitz. Lo vamos a pasar muy bien haciéndolo...
LA PELÍCULA PRECIOUS SE ESTRENA EL 5 DE FEBRERO EN CINES DE TODA ESPAÑA.