Los tres comparten obsesión por la moda en general y por el punto en particular. Así que decidieron compartir un proyecto, que les permite
crear esa moda masculina que ellos echaban en falta. Aprovechamos su visita al último Chivas Studio en Madrid para descubrir los porqués de una marca como Sibling.
Entrevista Agustín Gómez Cascales
Cozette McCreery, Joe Bates y Sid Bryan tienen una larga experiencia en el mundo de la moda y, desde hace dos años, un proyecto común. Los británicos decidieron hermanarse y crear Sibling, una firma que les permitiera crear ropa masculina mediante las técnicas que más les atraen, relacionadas con el punto. Con solo dos colecciones en el mercado, y una tercera que llega a las tiendas -pocas y selectas- en estos días, el trío disfruta con la atención que despiertan sus creaciones conjuntas. "Joe y yo conocíamos a Cozette -cada uno por su lado- desde hace unos diez años, y los dos le comentábamos a ella lo que nos apetecería hacer", recuerda el rubio Sid. "Cada semana de la moda de Londres criticábamos todo lo que veíamos y coincidíamos en que faltaban propuestas de punto interesantes. El punto nos obsesiona desde siempre". Y han encontrado un equilibrio perfecto para crear conjuntamente. La experiencia previa de Sid con diseñadores como Giles Deacon o de Cozette con Bella Freud, y el empeño de Joe por aprender y perfeccionar todo tipo de técnicas relacionadas con el punto, les vino de maravilla a la hora de presentar una primera colección como Sibling que les puso en el punto de mira de fashionistas y esteticistas.
"Nuestra intención no ha variado desde el principio: queremos desafiar lo obvio y aportar un punto de color a la moda masculina", explica Cozette. No hace falta que se explique más, porque sus diseños hablan por sí mismos. "Es un gustazo incluir un toque de humor en nuestras creaciones, pero sin descuidar en ningún momento la manufactura, que procuramos que sea impecable. No buscábamos atención, sino hacer realidad un sueño común. Pero cuando comprobamos la increíble reacción de la prensa, de la gente y los compradores vimos que Sibling podía ser algo más que un hobby que nos diese para unos meses de risas y unos cuantos jerseys". Aseguran que en un principio ni se planteaban que sus creaciones terminasen en las tiendas, pero obviamente no se iban a negar a fabricarlas comercialmente cuando les llegaron las primeras ofertas desde Beams, en Tokyo. Sus puntos de venta siguen siendo los justos: un par en Japón y otro par en París -Collete incluida, bien sûr-, junto con su web, en la que los más avezados pueden encontrar diseños to die for. "Y para nuestra cuarta colección, la del invierno que viene, por fin venderemos también en el Reino Unido", cuentan ilusionados. "Pero no se nos irá de las manos el proyecto, crecemos a un ritmo controlado y teniendo claro cómo y dónde queremos estar".
Cada nueva temporada reafirman su estilo, tan british, y amplían su radio de acción, a la vez que presentan colecciones más abiertas, ya no dedicadas exclusivamente a jerseys y polos de punto. "Por suerte, cada vez hay más hombres dispuestos a vestir de un modo que la mayoría quizá consideraría ‘atrevido'. Hay muchos chicos, y no solo gays, que buscan un jersey de punto que no sea el tradicional en cuello de pico y color gris", afirma encantado Sid. Y Cozette apunta acto seguido que sus charlas y las risas, en torno a un té o a una copa, siempre suponen el pistoletazo de salida a sus colecciones. "Nos encanta y nos inspira la moda propia de nuestras abuelas, aunque cueste ver la relación con las prendas que acabamos creando. Y nos gusta arriesgar con revisiones de parkas, tres cuartos..., incluso en nuestra nueva colección presentamos nuestra propia cazadora vaquera. Algunos diseños terminan siendo piezas casi escultóricas, y nos sorprende que haya quien quiera ponérselos. Si pensábamos que la gente rechazaría un jersey con forma de calavera u otro bordado con una enorme cabeza de roedor estábamos muy equivocados". Que artistas como Pet Shop Boys y Mika hayan lucido algunas de sus creaciones les hace ilusión. "Hay una conexión clara entre lo que hacemos y la música, es un elemento clave para inspirarnos. Y mejor ver a músicos que nos gustan llevando nuestra ropa que no a otros que nos horroricen". Aunque más les sorprendió ver al pelirrojo Rupert Grind presentarse en el estreno de un Harry Potter vestido de Sibling. "Es muy mono, ¿verdad?", comentan. Nadie lo discutiría.
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