¿Cómo renovar tu imagen como cantante cuando vienes marcado de fábrica por un programa de televisión? Pues cambiándote el nombre, reuniendo a un grupo de amigos de toda la vida y formando con ellos una nueva banda. Guillermo Martín lo ha hecho con G punto, una agrupación musical de espíritu pop y vocación do it yourself que quiere desmontar los prejuicios de la plataforma OT.
Entrevista Andrea Miotto
Grabar un disco a toda costa no debería ser la obsesión de todo triunfito que sale de Operación Triunfo. Guillermo Martín lo hizo y no acabó muy contento con el resultado. "Grabé un disco con mis compañeros Fran y Sandra [Generación OT], pero nos quedó una auténtica mierda. Nos patrocinaba una marca de zumo y en los conciertos teníamos que cantarle a una botella gigante que había en el escenario", dice. Hizo cosas ridículas que no haría en la vida, pero en el fondo Guillermo Martín estaba encantado de dar rienda suelta a su desfachatez. "Yo me definiría como un músico sinvergüenza, que aparte de tocar hace otras cosas que le gustan. No reniego de Generación OT, me río cuando ya ha pasado el tiempo suficiente y pienso: ‘joder, menudas mierdas he hecho'. Esa no era la clase de música que quería cantar ni tocar, pero a lo hecho, pecho", reconoce. Tras la nefasta experiencia aparcó la música y dio más cancha a su faceta de showman televisivo. "Era en la tele donde me ofrecían los proyectos más divertidos", dice. "Todo lo que hago me apasiona, desde cantarle a un zumo a bailar con Carmen Martínez Bordiú en Mira quién baila". Después de rotar de cadena en cadena de televisión, se fue a Londres a estudiar producción musical -acaba de abrir un estudio de grabación en Madrid- y ahora se implica como coproductor y compositor en G punto, una apuesta en la que sí practica esa música pop que le gusta desde la filosofía del ‘háztelo tú mismo'. "Creo haber encontrado finalmente mi cauce con este grupo que he montado con mis amigos, y que surgió de una idea de borrachos de bar. Propuse montar una banda porque todos mis amigos son, por suerte o por desgracia, músicos y les gusta más o menos el mismo tipo de música. Hablé con mi mánager, montamos un sello digital y me di cuenta de que íbamos en serio cuando estábamos grabando el primer videoclip en Londres".
Ese es el resumen del nacimiento de Da la cara, un disco digital -no saldrá editado en soporte físico-, solo disponible en Internet y con el que Guillermo Martín pretende sonar musicalmente convincente, más allá de su etiqueta como ex concursante de Operación Triunfo. "Nunca he querido desligarme del fenómeno OT, me da absolutamente igual, yo estoy encantado y orgullosísimo de haber pasado por ahí. Siempre diré con la cabeza muy alta que soy un triunfito, aunque haya alguna radio gilipollas que no nos pinche por venir de donde vengo. De lo que estoy harto es de que la gente más indie rechace todo lo que viene de la plataforma OT por sistema, me parecen todos unos absolutos imbéciles. Nosotros tocamos y cantamos para todo tipo de públicos, siempre habrá gente que nos escuche". Cita como ejemplo a Nena Daconte, el caso más sonado de descalabro de OT que terminó por ser todo un éxito del pop patrio. ¿Se repetirá en su caso?
EL DISCO DA LA CARA DE G PUNTO ESTÁ DISPONIBLE EN ITUNES Y EN WWW.GPUNTO.TV.