El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/SIDA (ONUSIDA), junto con asociaciones para la defensa de los Derechos Humanos, ha logrado derribar la restricción oficial que ejercía aquél país para el ingreso de portadores del virus.
Luego de que el presidente Barack Obama hubiera anunciado el proyecto el pasado octubre, el levantamiento de la prohibición entró en efecto el lunes. La norma había regido durante 22 años y finalmente perdió vigencia con el argumento de que actual gobierno se propone liderar la lucha contra la enfermedad a nivel mundial.
Tras este primer paso, Washington se prepara para ser sede de la cumbre global sobre el SIDA, que tiene lugar cada dos años, cuyo próximo encuentro se llevará a cabo, por primera vez en Estados Unidos, en el año 2012. El actual gobierno demócrata ha propuesto esta modificación sosteniendo que la prohibición era incompatible con su postura de lucha frente a la enfermedad. Al respecto, el presidente Obama aseguró que la norma anterior, impuesta a fines de la década del '80, se había "fundado en el miedo más que en los hechos". Y refiriéndose a su país sostuvo: "Somos líderes mundiales cuando se trata de atajar la pandemia del Sida, pero somos uno de la docena de países que todavía vetan a la gente con VIH la entrada en nuestro país".
De ahora en más Estados Unidos tomará distancia del bloque que integraba, junto con países como Arabia Saudí y Libia, que restringen la entrada a personas portadoras del virus. Según la ONU, actualmente hay 57 países que prohíben la entrada a personas con VIH, o que mantienen medidas discriminatorias hacia inmigrantes y extranjeros. El organismo se pronunció, luego de este acontecimiento, a favor de que todo el mundo respete los derechos de los seropositivos.