Milk ha sido sin duda la biografía más impactante del año, no sólo por contar con la dirección de uno de los grandes directores del cine actual, como lo es Gus Van Sant, y por tener un elenco de excelentes actores como Sean Penn y Diego Luna. Sino por su temática, que reivindica la lucha del activista Harvey Milk, hoy convertido en un ícono y un ejemplo para toda la comunidad que persigue estos derechos.
Los abrazos rotos es el film con el que Almodóvar ha regresado al cine este año con explícitas referencias a su propia obra y pasando por los géneros que mejor sabe trabajar, de la comedia al melodrama.
Con Brüno, Sacha Baron Cohen nos ha devuelto la fórmula de Borat para tratar temas sociales, en este caso como la homofobia, con ironía y provocación. Una mirada crítica sobre los prejuicios, la frivolidad, y por supuesto, la sexualidad.
El niño pez, de la argentina Lucía Puenzo, aborda la temática de la sexualidad cruzada por diversas cuestiones que hacen de este drama una completa revisión de problemas sociales: desde el despertar sexual de una adolescente, la prostitución, la diferencia de clases y la inmigración.
En Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, retrata un triángulo amoroso con tres protagonistas para el deleite de todos los gustos.