Flavioulous nos descubrió a un solista con clase y ganas de hacerse un hueco en la escena del hip hop y el r'n'b nacional. Eléctrico nos muestra a un Flavio más suelto, con ganas de (hacerte) bailar y nada dispuesto a dejarse encasillar.
Entrevista A.G.C.
El puente aéreo ha sido un gran aliado para Flavio Rodríguez de cara a la preparación de su segundo álbum, que edita dos años después de su debut. Con el productor JC Moreno, afincado en Madrid, como gran aliado, el barcelonés, DJ además de cantante, ha dado forma al disco de sus sueños. Confiando en sus posibilidades y dispuesto a combinar los estilos que le tiran sin pararse a pensar en el qué dirán, Flavio apuesta por un disco que documenta su evolución y en el que se muestra... eléctrico.
SHANGAY EXPRESS: ¿Tenías claro cómo querías que sonara tu segundo disco?
FLAVIO RODRÍGUEZ: Más bien tenía claro a qué no quería que sonara. Tuve la mala suerte de sacar mi primer disco no cuando tocaba, sino un par de años más tarde de lo que hubiera debido ser. Tenía que quitarme de encima las influencias que me habían acompañado desde la adolescencia hasta los veinticinco, y por eso era un disco con una sensibilidad tan marcadamente hiphopera. A la hora de grabar el segundo tuve claro que era el momento de liberarme y probar lo que me apetecía sin complejos.
S.E: ¿Vivías bajo el yugo del hip hop en la época de Flaviolous?
F.R: En cierto modo sí. Aunque no reniego de esa cultura, porque he estado muy vinculado a ella. Incluso la base de mis sesiones como DJ sigue siendo el hip hop. Tenía una serie de canciones que necesitaba sacar de una vez y lo hice, pero ya no me quiero sentir atado a un estilo nunca más.
S.E: En Eléctrico, el disco de tu liberación, se nota mucho la influencia de Prince. Empezando por haber llamado a tu sello Little Red Corvette...
F.R: Yo había sido más de Michael [Jackson], pero poco a poco fui descubriendo a Prince, y me di cuenta de que a muchos nos pasa que somos más afines a Michael cuando somos pequeños... pero cuando maduras te cambias de bando [risas]. La actitud y el sonido de Prince me encantan, y cuando empecé a profundizar en su discografía me volví loco; es como un Mozart de nuestro tiempo. Me alegra el furor que se vive ahora con Michael Jackson, aunque también espero que algún día a Prince se le preste en los medios la atención que se merece.
S.E: Además de abrirte a otros sonidos, ¿ha habido más cambios importantes en ti?
F.R: Cuando publiqué el primer disco estaba saliendo de una época oscura en mi vida, de esas que todos hemos tenido. Si hubiese sido folclórica me habría salido un disco de copla [risas]. Ahora estoy en un momento más positivo: he cumplido los 30, me ha sentado bien y mi actitud es distinta. No quiero cambiar el mundo con este disco, sino procurar que la gente disfrute con él. Por eso me venía tan bien recurrir a la música dance.
S.E: ¿Por qué cantas en castellano cuando a tu música le pegaría tanto el inglés?
F.R: Porque es el idioma en el que me expreso, las letras me salen así con naturalidad. A estas alturas se puede cantar en cualquier idioma sin que importe cuál es tu estilo, ¿no? Hubo quien al principio me dijo que, dada mi música, cantar en castellano podría convertirse en una barrera para llegar a la gente, pero yo sigo empeñado en demostrar que no es así.
S.E: También te empeñas en ir variando de look para evitar posibles encasillamientos...
F.R: Sí, para el primer disco llevaba ropa más ancha, acorde con lo que se llevaba en mi rollo. Vas viajando, viviendo... y un día me levanté y solo había pantalones pitillo en el armario. Plantearme un look a lo Duran Duran para el vídeo de Eléctrico, por ejemplo, no me costó mucho, tenía en casa toda la ropa que necesitaba para ello. Aunque no me ha dado por ir a todas horas con un rollo new wave... Lo que tengo claro es que yo no cambio a causa de las modas, sino que evoluciono con ellas.
EL ÁLBUM ELÉCTRICO ESTÁ EDITADO POR LITTLE RED CORVETTE/WARNER. FLAVIO RODRÍGUEZ ACTÚA EL 24 DE NOVIEMBRE EN MADRID (SALA HEINEKEN).
