No se sentía tan fuerte como ahora desde hace varios años, según confiesa. Por eso despliega sus mejores armas tanto en su nuevo disco, Desafiando la gravedad, como en este reportaje. Y a la vez que confiesa su vulnerabilidad, se hace más fuerte. ¿Quién se atreve a meterse con ella?
SHANGAY EXPRESS: Has presentado tu nuevo disco cantando "Duele, duele...". ¿Toca mostrar tu lado más vulnerable?
CHENOA: Es una vulnerabilidad que yo llamo digna. Y canto desde un dolor interpretado, rememorado... No quiero explicar a qué me refiero cuando la canto, porque mucha gente está haciendo la letra propia, y quiero que sea así. Quería que resultase una canción terapéutica y pasional, porque yo no sabría defender una balada ñoña, las prefiero trágicas.
S.E: ¿Por qué te tira tanto el drama?
C: Cualquier artista necesita un punto dramático, y otro de locura, para dejarse llevar a la hora de crear.
S.E: Tu punto guerrero vuelve a hacer su aparición esta vez.
C: ¡He vuelto con todas las de la ley! Y la actitud desafiante que muestro en las fotos de este reportaje lo representa muy bien, creo yo. Llegó un momento en que me vi obligada a desaparecer. Después de hablar de Rutinas o de decir Todo irá bien decidí poner tierra por medio para encontrarme a mí misma. Me había agotado tener que justificarme tanto en voz alta, que esforzarme por demostrar que era buena y que no tenía tan mal carácter como me decían, viéndome siempre tan expuesta... Me parecía todo super-injusto, y cuando vi que hacía las cosas no porque me apetecieran, sino porque me decían que debía hacerlas así, me empecé a revolver. Yo puedo ser como me dé la gana, ¿no? Ahora he vuelto sin miedo, ya no estoy adormilada ni desubicada, por eso se me ve otra vez más guerrera y más cañera, como en la época de Soy mujer.
S.E: Esta ‘Laura Croft' en la que te has convertido para nosotros, ¿tiene algo que ver con la esa atípica heroína que es la Lisbeth Salander de Millenium?
C: Algo sí me identifico con ella, sobre todo con su parte ermitaña y arisca. Pero yo soy más positiva, menos gótica. A ella la veo entre grises y negros, y yo manejo más colores. Y soy más intensa que ella, porque me muevo entre muchos estados de ánimo distintos.
S.E: Muchas chenoístas querrían que fueses tan abierta a nivel sexual como Lisbeth, seguro...
C: [Risas] Es verdad que a ella le va todo... Me encanta esa libertad con la que actúa y esa amplitud de mente. Yo la verdad es que no he coqueteado a ese nivel. Quizá porque casi siempre he estado ejerciendo de ‘novia de...' y no he cultivado demasiado mi vida social. Vete tú a saber si algún día puede suceder, yo nunca he cerrado puertas a nada.
S.E: ¿Qué te parece que haya tanta pop star estadounidense coqueteando con cierta ambigüedad sexual ahora mismo?
C: No me gusta, porque no soporto la falta de sutilidad. Fomentan el escándalo, no la libertad de elección. Y de lo que se trata es de que la opción sexual de cada cual no llame la atención, lo contrario es erróneo. Katy Perry, por ejemplo, me parece que trata el tema con más naturalidad que Lady GaGa, a la que veo demasiado producto para mi gusto.
S.E: ¿Y cómo ves a Gloria Trevi, que colabora en tu disco?
C: ¡Por favor! ¡Me encanta, soy fan! En cuanto escuché Nada de nada supe que la tenía que grabar con ella. Como le tengo tanto respeto, me hace especial ilusión que aceptase cantar conmigo. Ojalá llegue pronto el día en que podamos compartir escenario. Aunque espero que este sea bien grande, para que no nos demos de hostias [risas]... Gloria es una tía con un par bien puesto, que ha sabido manejar la ironía y el sarcasmo para poder sacar adelante su vida de una manera digna. Y verla actuar, tan guapa y con tanto ventilador, es increíble. Qué te voy a decir, si es que la admiro mucho.
REVELACIÓN EN MIAMI
S.E: ¿Era necesario que te fueras precisamente a Miami, además de a grabar tu disco, a reencontrarte?
C: Me hubiera servido cualquier lugar, pero viene bien irte a un sitio en el que te ninguneen un poco. Así te vuelves fuerte y desafiante; necesitaba sentirme más persona que Chenoa.
S.E: ¿A estas alturas diferencias mucho a Laura de Chenoa?
C: En cuanto a principios éticos y morales, obviamente somos una. Pero para según qué cosas utilizo a Chenoa como herramienta de puertas afuera, para cuidarme. Nunca ha sido nada preparado, porque empecé a llamarme Chenoa con quince años, pero sí es verdad que ahora me viene bien distinguir en ocasiones a la Chenoa pública, que es más profesional y técnica, de la Laura privada, que es más sentimental. Siempre estoy buscando el equilibrio entre las dos, que no es fácil. Porque soy ciclotímica y estoy desequilibrada, soy muy consciente de ello, pero me acepto tal cual. Que es lo que debería hacer todo el mundo, aceptarse como es, así es más fácil llegar a un cierto equilibrio. Yo, por fin, con 34 tacos, me siento a gusto conmigo misma.
S.E: En tu nuevo disco se ven las muchas caras que tiene Chenoa, da la impresión de ser una especie de recopilatorio de tus distintas versiones.
C: Más que avanzar, lo que me propuse fue retroceder y recuperar todo lo que había tocado hasta ahora: tecno-pop, pop-rock... Y lo he hermanado todo en Desafiando la gravedad. Necesitaba recopilar, digerir y así a lo mejor poder plantearme hacer una locura en mi próximo disco, que me apetece.
S.E: ¿Sabes que en 2005 se rumoreó que Madonna titularía su siguiente disco Defying Gravity?
C: ¿Qué dices? No tenía ni idea... Y en la gira de Absurda cenicienta yo sacaba un sillón muy parecido al que utilizaba al principio de sus últimos conciertos. Y las dos aparecíamos con un bastón en la mano... Bueno, además de que siempre he sido seguidora suya, prefiero copiarla a ella que a otra, que para eso es una de las grandes. Igual que Michael.
S.E: Menudo impacto el de la muerte de Michael Jackson, ¿verdad?
C: Se murió el día de mi cumpleaños, no te digo más, ¡qué mala suerte! Llegaron mis padres del hotel donde trabajan como músicos, a eso de la una de la madrugada, y me lo contaron... Bueno, está claro que los grandes mueren jóvenes, lamentablemente. Lo que me molesta es todo lo que se mueve en torno a una muerte así después, y ver que todos los que antes eran detractores de Michael ahora son supermegafans... Yo quise hacerle un guiño muy sutil en el disco, vendándome los dedos en las fotos promocionales, pero es algo que solo ven los fans de Michael. Hay quien ha llegado a decir que por qué no esperé a que se me curaran las heridas de los dedos y me quitase los esparadrapos para hacerme las fotos [risas].
S.E: A Jackson le persigue el escándalo incluso después de muerto. ¿Tú huyes de él todo lo que puedes?
C: Sí, aunque por más que no lo busco, me persigue. Es algo que me impresiona. Con la cantidad de gente que busca generar escándalos, no entiendo por qué yo, que he dejado claro, con una actitud muy educada, que no me interesan, tengo que ver cómo me dan por todos lados y buscan que se me dispare la boca. Me suelo controlar bastante bien, es algo que he aprendido con los años, pero aun así me buscan, me buscan...
S.E: ¿Te interesan los artistas que generan titulares continuamente?
C: Sinceramente, me interesan sobre todo los que hacen buena música y guardan algún misterio. Cuando llega alguien y lo cuenta todo sobre sí mismo por un lado siempre dudo, no me creo que no se guarde cosas, y por otro me duele ver que por dinero la gente está dispuesta a compartir su vida a las primeras de cambio. A mí me gusta ir averiguando cosas poco a poco sobre los artistas que me gustan, no que te lo escupan todo de una manera tan brutal como es habitual ahora.
UN DISCO QUE ES UN LIBRO ABIERTO
S.E: ¿Se puede descubrir mucho sobre ti prestando atención a las canciones de tu nuevo disco?
C: Sí, porque hablo muchísimo de mí. Lo que sucede que es que mucha gente se molesta bien poco en prestarle atención a mis letras... Ellos se lo pierden. Meto mucho mensajito subliminal en mis canciones porque en cierto modo me sirve de terapia, así canto aquello de lo que no me apetece hablar.
S.E: Luego el grado de intimidad con tus fans es mucho...
C: Por supuesto que sí, ellos tienen el derecho a saber mucho de mí, que para algo me guardan una gran lealtad.
S.E: ¿Has notado una renovación en las filas del ejército de chenoístas que se te siguen?
C: Sí, lo he visto en las firmas de discos que he hecho en las últimas semanas. La mayoría son tipas de mi quinta, no te creas. Y me dicen cosas como "Nunca he hecho cola para que nadie me firme un disco, pero a ti me apetecía conocerte". También vienen niñas que se quieren sentir mayores, y se apuntan a seguir a la más cañera, a la ‘tía Chenoa'




* Mi madre Patricia. "Ha sido muy valiente a lo largo de su vida, algo que he sabido apreciar de verdad con los años. Es una gran trabajadora y el ejemplo perfecto de lo que hay que hacer para ser una buena persona".
* Catwoman. "Hasta le he dedicado una canción en mi disco, Gatúbela, que es como se la conoce en el mundo latino. Me gusta porque es muy independiente; no como Batman, que va siempre con Robin. Además, yo siempre me he considerado muy gata: me gustan los mimos, pero de repente araño".
* Wonder Woman. "Es lo más, con ese pantalón corto estupendo; tiene mejor imagen que Catwoman. ¡Y cómo era de estupenda la actriz que la interpretaba en la serie de los 70 [Lynda Carter]! A la que no he soportado nunca es a Supergirl; o eres Superwoman o no eres nada. ¿Y encima rubia? No me interesa".