Es la reina indiscutible del cine postmoderno. Muchos de sus personajes se alejan de lo femenino para entrar sin temor en el universo masculino, y es que esta mujer, nacida en Nebraska en 1973, es una experta en lo andrógino. Incluso su primer papel protagonista en el mundo de la interpretación era un tanto ambiguo, pues con tan solo nueve años encarnaba a Mowgly en la obra El niño de la selva.
Una oscura leyenda advierte a las estrellas de las series de televisión sobre los peligros que corren al emular sus éxitos en la gran pantalla. Hilary nunca tuvo miedo al presente y decidió continuar su carrera en el cine tras participar en Sensación de vivir. Hay personas a las que el futuro consiente y malcría, son las elegidas por los dioses. Swank es una mimada por el destino, aunque el presente nunca le ha puesto las cosas fáciles. Boys Don’t Cry (1999) era una película arriesgada, de bajo presupuesto e independiente, basada en la vida de Brandon Teena, un joven transexual brutalmente violado y asesinado. Gracias a su exquisito y polémico trabajo, la película se convirtió en una obra de culto, además de en un inesperado éxito de taquilla. Cuando terminó la película, Hilary estaba sumergida en una profunda crisis de identidad. “Era incapaz de reconocerme en el espejo. Estaba incómoda como hombre y extraña como mujer”, declaró. Pero logró superar su breve crisis de identidad gracias a su primer Oscar. Después de este personaje no le llegaron los papeles que esperaba, y su enfado estuvo a punto de provocar una irrazonable e infantil retirada, tras encadenar varios proyectos olvidables. Por suerte, Clint Eastwood la llamó para que interpretara a Maggie Fitzgerald en Million Dollar Baby (2004), un trabajo tan brillante que le hizo ganar su segundo Oscar como mejor actriz principal.
Es obvio que cuando algo funciona es mejor no tocarlo, aunque puede que la gallina de los huevos de oro termine agotándose alguna vez. Hilary Swank regresa con otro personaje que desafía los convencionalismos sociales, practicando actividades y juegos propios del sexo varonil. En Amelia podremos ver a Hilary Swank, acompañada por Richard Gere y Ewan McGregor, en un papel en el que no te imaginas a otra actriz. Nadie mejor que ella para dar vida a la aviadora Amelia Earhart, una pionera adelantada a su tiempo. La pregunta es: ¿nos sorprenderá Hilary con su creación o jugará sobre seguro, dadas sus tablas a la hora de interpretar personajes parecidos? La respuesta, en breve.