Es un auténtico milagro de la naturaleza, y se agradece que sus logros se graben para el recuerdo.
Para nuestro disfrute y para que pupilas más o menos aplicadas, como Beyoncé, puedan seguir aprendiendo lo que es deslumbrar a base de poderío.
Ese lo da la raza, y no se aprende ni se contagia, por suerte para Tina, auténtica superviviente que, lejos de tirar la toalla, se tiró este 2009 unos cuantos meses en la carretera celebrando sus 50 años en la música con un espectáculo que ya quisieran para sí ver en Las Vegas.
La rockera más heterodoxa y mejor conservada del planeta luce voz, piernazas y repasa su repertorio más celebrado.
El pack incluye una versión comprimida de su show en CD y una completa en DVD, que es la jugosa. Al servicio de Tina está un enorme equipo de músicos, bailarines y técnicos que lo dan todo para que la estrella se luzca a lo grande.
A caballo entre un show –muy kitsch– de variedades de Broadway (¡cómo son los momentos Mad Max y James Bond!) y un concierto pop de megaestrella al uso, el espectáculo es ver a Tina Turner aún tan convencida de lo que hace sobre un escenario, defendiendo con entereza una ecléctica colección de canciones que, gusten más o menos, forman ya parte de la historia del pop de nuestro tiempo. Como sus piernas.
mae miia cantara biien pero ya ta mu vieja pa eso trotes jodeer ke lo ace pa sacar ms dinero
mientras la crisis ke ay mundial nos undee