Es de esas actrices que se entregan sin reparos ni medida a un proyecto cuando creen en él. Así lo hizo con Yo, también, el debut en la dirección de Antonio Naharro y Álvaro Pastor, y no le ha podido salir mejor. Con la Concha de Plata a la mejor interpretación femenina del Festival de San Sebastián bajo el brazo, Lola Dueñas disfruta viendo cómo sus esfuerzos están siendo recompensados.
Entrevista Agustín G. Cascales
Foto Miguel A. Fernández
SHANGAY EXPRESS: ¿Por qué es esta una película tan especial para ti?
LOLA DUEÑAS: Porque es de las pocas ocasiones en que puedo verla y olvidarme de que salgo yo. Y es la primera vez que disfruto tanto viendo una película mía: me río, lloro... Fue un proyecto muy especial desde el día uno. Y Laura es un personaje que tiene tela, que me ha obligado a investigar dentro de mí todo lo que tiene que ver con el amor. El trabajo me ha venido muy bien.
S.E: La película cuenta una historia de amor muy especial, la de tu personaje con el de Pablo Pineda, una persona con síndrome de Down.
L.D: A mí es una historia de amor que me llega especialmente. De la primera proyección de la película salí con ganas de amar a todo el mundo. Me levanté y dije en voz alta a los que estaban en la sala: “¡Voy a dejarlo todo y voy a dedicarme a amar!”. Claro, al rato ya reflexioné y me relajé [risas]. Pero me gusta que el público salga contento de la película y con una sensación similar.
S.E: ¿Dirías que hay mucho de ti en el personaje? No da esa sensación...
L.D: En este caso hay poco. Pero debo reconocer que a Laura la quiero mucho, me parece una chica muy buena que, por determinadas circunstancias que no podemos contar, no tiene ni idea de lo que es amar. Es salvaje pero buena.
S.E: ¿Da gusto crear un personaje como este, que te exige incluso cambios físicos, pelo frito incluido?
L.D: Ay, el pelo frito... todavía tengo restos. Me voy cortando, cortando, pero aún me queda pelo muerto de Laura. Se me empezó a caer durante el rodaje y me asusté; me destrocé el pelo para hacer la película, pero no me importa. Me decoloré y puse ese rubio imposible de Laura, que era necesario que fuese así de feo. Cuando no rodábamos me lo recogía para poder salir a la calle, porque con el pelo suelto parecía un putón [risas]. Pero es importante dar vida a un personaje con todas las de la ley. Porque si el público te reconoce, ¿quién se lo cree?
S.E: ¿Fue muy distinta la experiencia de rodar mano a mano con alguien como Pablo Pineda?
L.D: Sí, porque, para empezar, él no es actor, lo hace todo de verdad, viviéndolo. Y si tú lloras, él llora. Como yo soy un poco igual, éramos como Pin y Pon en el rodaje, estuvimos unidísimos. Y aunque mi trabajo implica jugar a mentir, en este caso fue distinto.
S.E: ¿Disfrutas enfrentándote a nuevas maneras de trabajar?
L.D: Sí, porque me gusta mucho seguir aprendiendo en mi trabajo. Me encanta ensayar, me divierte prepararme los papeles sola en casa, observar... Es algo que sigo haciendo todo el tiempo. ¿No ves que soy bajita y nada espectacular? Puedo observar siempre sin problema.
S.E: Has pasado de vivir el estreno de una película tan grande como Los abrazos rotos a una pequeña como Yo, también...
L.D: Y eso que yo esta película la veo enorme, y más habiéndola estrenado en el festival de San Sebastián como lo hemos hecho. Pero sí que es diferente, sí. Y aunque mi personaje en Los abrazos rotos no tenía nada, me lo pasé pipa haciéndolo.
S.E: ¿Te gustó el último Almodóvar?
L.D: Me parece una buena película pero no me llegó a emocionar. Quizá porque no me impliqué con ningún personaje. Le tengo mucho más cariño a Volver, obviamente, pero esta también me gusta. Que es ya la tercera con Almodóvar, porque en Hable con ella decía “hola” y “adiós”.
S.E: ¿Sueñas con un protagonista absoluto almodovariano?
L.D: Claro que sí, por soñar... Yo soy ambiciosa, pero sin volverme loca. Nunca pasaría por encima de compañeros míos por conseguir un papel, aunque claro que quiero que me vaya muy bien y claro que quiero hacer un protagonista con Almodóvar. ¿Quién no?
LA PELÍCULA YO, TAMBIÉN SE PROYECTA EN CINES DE TODA ESPAÑA.
