Texto José Luis Romo
Ilustración www.ivansoldo.com
Basta con ver su sonrisa socarrona en una de sus primeras fichas policiales de mediados de los 90 para darse cuenta de un par de cosas: 1) Por aquel entonces Robert Downey Jr. se lo pasaba en grande combinando alcohol y drogas. 2) Siempre ha sido un tío con un sentido del humor y un magnetismo a prueba de bombas (mediáticas).
En menos de una década, el actor había pasado de formar parte de la cantera de graciosetes oficiales del Saturday Night Live a ser reconocido como uno de los jóvenes intérpretes más prometedores por Chaplin. Da lo mismo que Al Pacino le birlara el Oscar; el hijo del director underground Robert Downey Sr. empezaba a estar en las agendas de cineastas consagrados como Robert Altman, que lo incluyó en un reparto de campanillas en Vidas cruzadas, y Oliver Stone (Asesinos natos).
¿Y qué hace un niño criado entre platós cuando alcanza el éxito? Emprender el camino de la autodestrucción vía todo tipo de adicciones. Si no, que le pregunten a Carrie Fisher o Drew Barrymore. Downey Jr. tuvo el mal gusto de caer en el tópico, y se le comenzó a ver más en las comisarías y juzgados que en los rodajes –aunque, todo hay que decirlo, ese aire de chico malo le daba un punto más que morboso–. Quizás consciente de ello, le sacaba jugo con declaraciones como la siguiente sobre su afición a la heroína: “Es como tener una pistola cargada en mi boca... y me gusta el sabor del metal”.
Parecía definitivo, Robert Downey Jr. sería uno más de los juguetes rotos de Sunset Boulevard. Sin embargo, contra todo pronóstico, gracias a su buen olfato y a su capacidad camaleónica, fue encadenando pequeños papeles en buenas películas como la sorprendente Kiss Kiss Bang Bang, Buenas noches y buena suerte o Zodiac. Solo le faltaba un blockbuster para que Hollywood acogiera con honores a la oveja descarriada y... ¡boom! Iron Man recaudó más de 300 millones de dólares sólo en EE UU y demostró lo bien que le sentaban los trajes a un cachitas Downey Jr.
Ahora, a sus 44 años, es uno de los peces gordos del show business. Acumula más de seis filmes por estrenar: el primero de ellos, Sherlock Holmes, llegará el 15 de enero a España. Rodado a las órdenes de Guy Ritchie y con Jude Law como el Dr. Watson, promete una relectura posmoderna del ambiguo personaje creado por Conan Doyle y una pareja protagonista que alimentará las fantasías de más de uno. ¿Será esto un final feliz made in Hollywood o volveremos a verle caminando por el lado oscuro? Quizás lo segundo nos ponga más.
hola soy agustin esta muy bueno este informe de robert porque muestra como robert pudo superar todas esas noches llenas de droga y alchol o pasar esos largos tiempos en la carcel la verdad que robert downey jr es uno de mis idolos lo admiro muchisimo como actor pero lo admiro mas como persona por como supo salir adelante cuando todos sabemos que hay muchos que se meten a consumir y no salen nunca mas de esa pero robert demostro que si se puede que le gusta vivir bien y disfrutar del trabajo que tanto ama que es actuar asique robert muchas felicitaciones para vos por toda tu carrera y sos un ejemplo te admiro mucho maestro suerte y el otro dia fui a ver el solista y la verdad que estuviste espectacular pero no me sorprendiste porque todos sabemos esa gran capacidad que vos tenes para transmitir todas esas emociones frente a una camara, ya la vi pero voy a seguir llendo al cine hasta que salga sherlock holmes que la vengo esperando hace mucho y estoy muy ancioso por ver esa peli. bueno saludos. y aguante robert downey jr.