Convertido en complemento perfecto a la película El diablo viste de Prada, The September Issue es un documental protagonizado por la auténtica Anna Wintour, mítica redactora jefe del Vogue estadounidense. R.J. Cutler se atrevió a acercarse a ella... y no murió en el intento.
Texto Gustavo Van Santos
Habrá quien piense que hay que ser masoca para decidir pasar ocho meses de tu vida pegado a Anna Wintour, un auténtico pilar tanto del periodismo de moda como de la propia industria, conocida por su genio y temida por muchos, desde sus colaboradores hasta los mejores diseñadores.
Wintour se toma muy en serio su trabajo y nunca está para bromas, y en el fondo eso es lo que atrajo al experimentado documentalista R.J. Cutler a la hora de rodar The September Issue.
Cuenta el estadounidense que siempre está buscando a personas que dedican muchísimo esfuerzo a su trabajo y a las que no les asusta trabajar en circunstancias de máxima presión. Lógicamente, Anna Wintour entra en esa categoría.
"Todo el mundo conoce su nombre y cree saber quién es, aunque en realidad ella es una persona misteriosa y reservada. Me llamaba la atención que siempre se escudara en enormes gafas de sol y que se escondiera tras un temible personaje. Y a mí me interesaba escarbar e intentar traspasar esas barreras para intentar descubrir cómo es en realidad esta mujer con tanta influencia en el mundo de la moda".
COME ON, VOGUE
A R.J. Cutler no le resultó fácil poner en marcha su documental. En un primer momento no logró convencer al director de comunicaciones de Wintour para que le dejase entrevistarse con ella y plantearle su proyecto.
Fue la propia redactora jefe de Vogue quien terminó citándole en su despacho cuando a ella se le ocurrió la idea que terminaría dando forma y justificación a The September Issue. Se le permitiría a Cutler y a su equipo seguirla durante los ocho meses de trabajo que se necesitan para dar forma al número de septiembre de Vogue, el más elaborado, costoso y esperado del año. Cutler se encontró inicialmente con la poca predisposición de varios de los colaboradores de Wintour, que no veían con buenos ojos que una cámara les siguiera diariamente. Poco a poco, se fueron limando asperezas.
"Con Anna tuve un buen número de discusiones durante el rodaje, pero todas necesarias. Ella se preocupaba por saber si estaba consiguiendo el material que necesitaba, si me hacía falta ayuda para acceder a determinados desfiles de moda... Pero desde el principio me aseguró que el montaje final sería mío, y cumplió su palabra".
R.J. Cutler ha logrado un trabajo tan divertido como revelador, convertido ya en testamento de un momento -The September Issue se rodó en 2007- en el que todos los excesos y derroches estaban permitidos, algo que probablemente en estos tiempos ni siquiera se le permita a Anna Wintour. Descubrir los entresijos de una redacción como la de Vogue USA y estudiar los movimientos y decisiones de una persona tan poderosa como Wintour interesará a cualquier voyeur, no solo a los apasionados de la moda.
ETERNAMENTE INSATISFECHA
"Cuando Anna vio el documental, primero alabó aquello que le parecía logrado del trabajo, y después quiso hacer una serie de sugerencias, aun sabiendo que no afectarían mis decisiones, por mucho que las respetase".
Hace falta valor para enfrentarse de ese modo a una persona acostumbrada a que se haga lo que ella ordena y manda. "Yo no quise en ningún momento enfrentarme a ella", asegura Cutler, "sino defender mi trabajo. Para mí esta es una película muy personal, en la que comparto el retrato que he querido hacer de Anna Wintour. Quise mostrarla en todas las facetas posibles: como líder de opinión, como mujer de negocios, como figura controvertida, como madre, como hija... Es una figura compleja".
No parece que le esté costando llegar a un público que no solo incluye a fashion victims y gays con aspiraciones a triunfar en la moda. "Lógicamente, ese es un sector que ha demostrado un enorme interés por ver este documental, y les estoy muy agradecido. Pero estoy descubriendo que The September Issue interesa a un público mucho más amplio y menos previsible. Me ha escrito gente que no tenía ningún interés por la moda o por Anna Wintour y que me asegura que lo que les ha llegado es el retrato de un puñado de profesionales que se entregan en cuerpo y alma a a un proyecto".
También habrá quien acuda buscando similitudes y diferencias entre la recreación ficticia de El diablo viste de Prada y el retrato más cercano de Wintour que supone The September Issue. "Aunque yo no veo muchos puntos en común entre ambas", explica R.J. Cutler. "Miranda Priestley trabaja en un despacho similar al de Anna y tiene el mismo puesto que ella, pero yo considero, a pesar de la gran interpretación de Meryl Streep, que Wintour es una persona con mucha más fuerza. A ella no le hace falta tirar una chaqueta a la mesa de una ayudante para asustarla y dejar clara una postura. Con un leve gesto le sobra".
EL DOCUMENTAL THE SEPTEMBER ISSUE SE ESTRENA EL 25 DE SEPTIEMBRE EN CINES DE TODA ESPAÑA.