Algo tiene de especial Australia que invita a que todas las stars y starlettes del panorama pop decidan grabar allí sus actuaciones para que queden registradas de cara a la inmortalidad. Del Girlie Tour de Madonna al Showgirl Homecoming de Kylie, son muchos los ejemplos de giras que han tenido allí su punto álgido, convenientemente grabado.
La última en subirse al carro ha sido Christina Aguilera, que antes de quedarse embarazada demostró su buen estado de forma en la gira de presentación de Back To Basics, un álbum tan ambicioso como fallido. Aunque sirve de estupenda base para un espectáculo a lo grande, que no escatima medios, y en el que la Aguilera demuestra lo mucho que le ponen los excesos, tanto vocales como de producción.
Que a nadie le sorprenda que en su último tour Christina prescindiese de canciones clave de su carrera como Genie in a Bottle. A la estadounidense no le gusta recordar en exceso sus inicios, y se siente más cómoda defendiendo (¡y cómo!) las canciones de sus dos últimos discos, que forman el soporte del show. Entre el circo y el cabaret Xtina se mueve como pez en el agua, y las dos horas de concierto dejarán a sus fans extasiados.
A quienes no lo sean seguro que les sorprende lo entretenido que resulta el chou y lo encantada que se ve a la Aguilera entre plumas, saltimbanquis y petardas varias (¡porque hasta se incluye entrevista con su peluquero!).
k la kemen!!!!!!!!! jajajajaja
Se la ve a ella sentada donde se suben los elefantes... como una elefanta mas...