Acaba de editar su segundo álbum, aunque es como si empezara de cero, porque ella es la primera que prefiere no acordarse de su debut. Aprovechando que pasó por Madrid para ofrecer un concierto privado en The Chivas Studio, estuvimos con la hermanísima de Beyoncé, que a sus 22 años se basta y se sobra para defender su propia carrera.
Entrevista A.G.C.
Foto Álvaro Villarrubia
SHANGAY EXPRESS: ¿Aprendiste bien la lección de tu fallido primer disco?
SOLANGE: Y tanto, es algo a lo que le he dado muchas vueltas. Lo bueno de este disco es que lo grabé a mi aire, sin una compañía detrás presionándome, y ese lujo no es habitual. Tener esa libertad me permitió crear la música y las historias que realmente quería compartir. Mi primer disco era todo lo contrario, un trabajo sin personalidad: una canción reggae por aquí, una de hip hop por allá... Un artista de verdad debe crear un todo coherente.
S.E: ¿Está tu padre, Matthew Knowles, tan encima de ti como de tu hermana Beyoncé?
S: Sí, es mi manager. Y gracias a él tengo este disco en la calle, porque el dinero de la producción lo puso él. Una vez terminado, nos fuimos los dos a buscar un sello que quisiera editarlo. Es un apoyo tremendo para mí, no ese ogro que muchos medios dicen que es. Según cierta prensa, mi padre poco menos que hizo de mi hermana y de mí dos niñas-robot a las que entrenó para dedicarse a la música desde pequeñas, y eso no es cierto. En mi caso, de hecho, mis padres intentaron que me dedicara a cualquier cosa menos a la música [risas].
S.E: ¿Has sentido más la presión por lo lista y aplicada que ha salido tu hermana mayor?
S: Lo que siempre he sentido es admiración por ella. Tener tan cerca a una de las mejores vocalistas del mundo siempre me ha inspirado mucho. Aunque no tanto como The Supremes o The Marvelettes.
S.E: ¿Te sientes más cómoda ejerciendo de starlette pulcra al modo 60’s que de intérprete de r’n’b descaradamente sexual, como tanto se lleva ahora?
S: Se me da bien componer canciones de r’n’b muy sugerentes, pero prefiero que las interpreten otras, porque no es lo que mejor se me da cantar ni lo que más me gusta escuchar [risas]. Me parece que yo no resultaría tan creíble como Beyoncé, por ejemplo, defendiendo determinados temas, así que prefiero hacer las cosas a mi manera.
S.E: Si Beyoncé es obviamente la hermana seria, triunfadora e hiperprofesional, a ti se te ve un punto más relajada...
S: [Risas] A mí me gusta enfrentarme a esta vida con cierto sentido del humor. Ante todo me siento artista y disfruto con lo que hago, pero sin obsesionarme. Porque si te tomas demasiado en serio este trabajo y lo que conlleva es muy posible que acabes arruinándote la vida.
S.E: Sabes lidiar tanto con periodistas que te ponen en apuros como con espectadores borrachos que se te suben al escenario en algún concierto, y hay documentos en YouTube que lo prueban.
S: Solo me dejo llevar por las vibraciones que recibo. Si noto que un periodista recurre a la negatividad, no tengo problema en plantarle cara [risas]. Cada vez escojo mejor los medios a los que concedo entrevistas, precisamente para evitar malas experiencias; prefiero la calidad que la cantidad. En cuanto al trato con el público, agradezco la cercanía de la gente, y no veo por qué debería asustarme por nada. Ahora estoy de gira por Europa como telonera de Alicia Keys, y es horrible, porque actuamos en recintos inmensos ¡y a la gente la tienes tan lejos! A mí lo que me gusta es la cercanía del público, vivo para ese contacto, y por eso muchas veces soy yo la que se baja del escenario, para interactuar. Y cuando alguien se anima a subir y montarse una fiestecita conmigo, aunque esté borracho como una cuba, yo tan feliz como él. No hay nada como compartir la música con gente que la disfruta tanto como tú.
EL ÁLBUM SOL-ANGEL AND THE HADLEY ST. DREAMS DE SOLANGE ESTÁ EDITADO POR GEFFEN/UNIVERSAL.
