La doctora Cuddy de House lleva seis años soportando los sarcasmos de Hugh Laurie, pero mucho antes de participar en la serie que la ha hecho famosa, Lisa Edelstein ya era conocida en Nueva York por sus correrías nocturnas y por su compromiso con el sida gracias al musical Positive Me, del que es autora. Aprovechando su paso por Madrid, le preguntamos por sus años más locos.
Entrevista Pablo Giraldo
Lisa Edelstein se ha pasado todo el día sorteando las mismas preguntas sobre la serie que protagoniza, casi todas referidas a si la tensión sexual que existe entre su personaje y el doctor House está, por fin, destinada a resolverse en la sexta temporada que ha comenzado a emitirse en nuestro país. Su papel de la doctora Cuddy es uno de los más mimados en una serie que, en principio, depositaba toda su confianza en el trabajo actoral de su protagonista, Hugh Laurie. Hasta que los guionistas se dieron cuenta de que la sui géneris historia de amor entre los dos era un filón a explotar. Si Edelstein ha ido adquiriendo mayor relevancia es gracias al avance de los huddys (fans de la química entre House y Cuddy), que no solo exigen la inmediata resolución de esa trama, sino que fantasean con un posible spin-off de su personaje. "Me cuesta imaginar de qué podría ir una serie que tuviera a la doctora Cuddy como protagonista. No estoy segura de que mi historia deba continuar por sí sola, espero que aún me queden un par de años más con este personaje", apunta. Por lo pronto, el equipo ya se ha comprometido para una séptima temporada, y todo indica que la serie dará carpetazo con una octava. "No creo que vayamos a tener un final como lo puede tener Perdidos. David Shore me explicó una vez que los personajes de una serie no cambian, solamente les llegamos a conocer más o menos y al final se les termina abandonando".
Más allá de su célebre papel, el carácter de Lisa Edelstein dista mucho del de la rígida doctora Cuddy que interpreta. "Ella tiene mucha responsabilidad y tiende a ser más controladora y seria. Lo que le pasa es, simplemente, que no tiene oportunidad de divertirse...", apunta. De diversión Edelstein sabe lo suyo porque, durante la década de los ochenta, fue por una temporada la it girl de la escena nocturna de Nueva York. "Vivía muy involucrada en la noche, sí", confiesa entre risas. Así lo recogía la prensa del momento, y más concretamente su compañero especial de juergas, el cronista James St. James, que la apodaba Lisa E. "Pero aquí me tienes, al final he pasado de acostarme a las cinco de la mañana a levantarme a las cinco de la mañana...", bromea. Como ella misma reconoce, "no puedes ser la reina de la noche toda tu vida", pero Edelstein recuerda cómo por aquel entonces los clubes de la ciudad tenían vida propia. "Nueva York estaba lleno de sitios especiales y poblado por criaturas fascinantes que no encajaban en los límites de lo que se consideraba normal".
Desafiando esa normalidad estaban ella y sus amigos gays, hasta que el sida entró en escena. "La mayoría empezó a morir muy deprisa. Cada dos semanas teníamos un funeral o dos de algún amigo que fallecía por culpa de la enfermedad. Era algo que nos asustaba muchísimo". Así que decidió apuntarse como voluntaria al GMHC (Gay Men Health Crisis) para ir por los hospitales visitando a los enfermos. "Al principio nadie entendía la enfermedad, ni siquiera los propios trabajadores sanitarios. Recuerdo que muchos enfermos se suicidaban al no tener seguro médico y no querer ser una carga para los demás", dice. Reconoce que fue un periodo intenso en el que, al mismo tiempo, costaba hacerse a la idea de lo que significaba el sexo seguro. "Aunque era simplemente cuestión de usar condón, resultaba difícil cambiar la forma de pensar de la gente porque, de la noche a la mañana, nos sentimos forzados a asumir otro comportamiento", recuerda.
Una de las cosas que a Edelstein más le llamaban la atención era la delgada línea que separaba a los que decidían enfrentarse a la amenaza de la enfermedad y los que empezaban a cuidarse utilizando un trozo de goma. Por eso decidió tomar partido escribiendo y protagonizando un musical con el que concienciar a su entorno. "Con Positive Me quería hablar del miedo que nos invade cuando se trata de cuidarnos a nosotros mismos y a otros, y de la experiencia de aislamiento que vi entre tantos amigos míos que enfermaron". Eso sí, siempre a través del humor que permite la comedia musical (en YouTube pueden verse algunas muestras). "Intenté terminar la obra con un rayo de esperanza, aunque en ese momento parecía que no había ninguna, pero yo era joven, optimista y entusiasta. Ahora me doy cuenta de que muchas de esas ideas podían ser simples e inocentes, pero eran sinceras y, en momentos de crisis como aquel, el entusiasmo de alguien de veinte años es lo único que nos motiva a seguir adelante".
LA SERIE HOUSE SE EMITE LOS MARTES A LAS 22'30H EN CUATRO Y A LAS 22'20H EN FOX.