¿Rabazo? Durante unos segundos me asalta la duda de si alguien podría apellidarse así. Pero luego me doy cuenta de que el libro que tengo entre mis manos lleva la x de Líbido, la colección más caliente de la editorial Odisea, así que fijo que el nombrecito no es real. Enseguida compruebo que no estaba equivocado, y por lo tanto nada podremos contar de la persona que se esconde bajo un seudónimo tan contundente. Tampoco sabremos quién es realmente el destinatario de las más de trescientas cartas que dan forma a este curioso libro, un tal Richard (o Richar). ¿Un poco lioso? Bueno, vamos a intentar explicarlo mejor. Al comienzo, el autor se dirige al lector mediante una breve nota, y cuenta que un amigo suyo encontró un paquete de cartas entre los trastos que había dejado abandonados el inquilino de una de sus viviendas, y se lo entregó "por si yo les encontraba alguna utilidad, cosa que inmediatamente me vino a la cabeza, dado el carácter de su contenido, para, una vez ordenados los textos de esas cartas, construir una forma original de novela cuyos personajes se fueran desvelando paulatinamente a medida que transcurre la lectura de una correspondencia de por sí muy escabrosa cuyas realidades sobre la vida carcelaria y fantasías eróticas van definiendo a sus autores y su proceso de interrelación homosexual, sin que en ningún momento aparezca personificado su auténtico protagonista instigador de la trama". O sea, que el autor no es más que un compilador de cartas -si es que dice la verdad, claro- que decide conservar los textos tal y como están, llenos de faltas de ortografía y con una descuidada redacción, ya que así sirven para retratar mejor a los chicos que firman las cartas. Con ellas que vamos sabiendo más de unos personajes que muestran afecto y deseo hacia su protector, pero no de un modo desinteresado. Ángel está deseando que le mande dinero para una tele o una "radio casel". Iván está en otra prisión, y quiere camelarse a Richard para que "me solucione la vida cuando salga"; escribe poesías y a veces también se cartea con Ángel. Más tarde aparecerán Mario y Fede... ¿Y dónde está el tomate? Pues en historias del pasado que se recrean, en escarceos y encuentros carcelarios del presente y, sobre todo, en la imaginación de unos protagonistas ansiosos de sexo y libertad.
Carlos Rabazo · Odisea Editorial · 19,95€
Texto Jaime Díaz