Llega a Madrid confiada e ilusionada con el espectáculo Piaf, que ya le ha valido importantes reconocimientos en Argentina y el Reino Unido. Acostumbrada a meterse en la piel de mujeres con carácter, como Mina o Eva Perón, actúa por primera vez en un escenario español, un tour de force
que tiene de sobra ganado.
Entrevista A.G.C.
Es posible que los apasionados del teatro musical la conozcan ya. Con más de una década de experiencia en el género, en Argentina ha sido la Fantine de Los miserables o Annette en Fiebre del sábado noche. Y el espectáculo Mina... se convirtió en su pasaporte al West End, donde interpretó Evita y posteriormente presentó Piaf, primero en el Donmar Warehouse y luego en el West End. Una función, escrita por Pam Gems, que le valió el año pasado el premio Laurence Olivier como mejor actriz de musical. Todo un logro para una intérprete argentina, o de cualquier otra nacionalidad que no sea la británica. Es posible que en 2012 debute en Broadway con Evita ("aún no está cerrado el contrato", explica), nada menos que junto a Ricky Martin ("él sí está ya confirmado"), aunque primero llegará Passion, musical de Stephen Sondheim basado en la película de Ettore Scola Passione d'amore. Y todavía antes cerrará un ciclo en Madrid con Piaf, una obra que quiere dejar descansar, al menos por un tiempo. "Llevábamos representándola ocho meses en Buenos Aires, y cuando me ofrecieron presentarla en España no lo dudé. Mostrarla a un público nuevo me parecía la mejor manera de despedirme de ella por el momento", cuenta relajada su protagonista, con un brillo en los ojos que confirma que realmente le hace ilusión el reto de intentar igualar la acogida que ha recibido con Piaf -que ella aclara que es "teatro musical, no una comedia musical"- allí donde lo ha interpretado.
SHANGAY EXPRESS: ¿Qué tal se convive con una mujer como Edith Piaf?
ELENA ROGER: Lo paso muy bien encarnándola. En medio de toda su tragedia vital hay algo de humor también. La suya es una vida muy interesante, vivida al máximo, y con mucha música alrededor, algo que le da una potencia especial. Ella, además, siempre demostró una capacidad especial de conexión con el universo, tenía esa manera tan especial de transmitir sentimientos que le permitía hacer llorar a todo el que la veía actuar, aunque no supiera lo que decía.
S.E: Tú te sentirás identificada con ese aspecto, dado que has interpretado la obra en Londres y Buenos Aires para muchos espectadores que no entenderían lo que cantabas y, aun así, se emocionaban.
E.R: Yo creo que la gente aprovecha cuando canto las canciones (en francés, claro) para dejar de pensar y conectarse con las emociones. Y en Madrid habrá espectadores que se sorprendan de que los actores hablemos con acento porteño, de ver a Edith Piaf hablando en argentino. Como ella hablaba en argot, pensamos que el porteño sería un buen equivalente en español a su manera de expresarse en francés.
S.E: Resulta llamativo que la crítica y el público británicos hayan sido tan generosos con una actriz extranjera, premiándola incluso antes que a una del país.
E.R: Ya me nominaron al premio Laurence Olivier por Evita, y me lo dieron por Piaf. Fue una sensación maravillosa, me fui de Londres, después de tres años de trabajo muy duro, sintiendo que había logrado lo máximo en el mundo de la comedia musical. Yo no trabajo para conseguir premios, pero haber recibido uno así me hizo sentir como que mi despedida era a la vez una bienvenida, me daban las gracias y a la vez me hacían saber que podía volver cuando quisiera. De hecho, en agosto empiezo a ensayar Passion.
S.E: ¿Te esfuerzas por parecerte lo máximo posible a Edith Piaf?
E.R: Ya solo por el hecho de cantar en francés y por el registro de voz que utilizo para cantar me acerco a ella. No sueno como Piaf, ni me parezco físicamente a ella, pero la idea es que la gente se lo crea igualmente. El teatro es ilusión, y lo que ofrecemos es un show. Incorporo maneras de moverse que le vi en vídeos, pero también me dejo llevar por el modo en que pienso en ella. La tengo muy presente durante toda la obra, es como si la tuviera al lado todo el rato [risas]. Duele sentirla, pero es un dolor lindo.
S.E: Aunque Piaf no es estrictamente un musical, lo cierto es que has demostrado un compromiso con ese género muy importante.
E.R: Estuve diez años haciendo musicales en Argentina antes de marcharme a hacer Evita en Londres. Está claro que la música me acompaña siempre, pero Piaf ha supuesto un primer paso para participar en espectáculos y películas en los que no tenga necesariamente que interpretar canciones o bailar. Ojo, me encanta el musical y no lo quiero dejar nunca, pero quiero abrir otras puertas para enriquecerme con diferentes formas de expresión.
EL ESPECTÁCULO PIAF SE REPRESENTA DEL 13 DE ABRIL AL 18 DE JULIO EN EL NUEVO TEATRO ALCALÁ (C/JORGE JUAN, 62) DE MADRID.