Ha sido difícil de clasificar desde que se diera a conocer, hace casi tres décadas. Siempre dispuesta a sorprender, dejándose llevar en todo momento por sus impulsos y convicciones, anda ahora entregada al blues. Los porqués nos los explicó vía telefónica desde París.
Entrevista A.G.C. Foto Ellen Von Unwerth
SHANGAY EXPRESS: ¿Te ha acompañado el blues desde siempre?
CYNDI LAUPER: Desde mis inicios. Grabar este disco ha sido como regresar a los orígenes. Y me sorprendía que los músicos con los que trabajé en Memphis (porque un disco así no lo puedes grabar en Nueva York) me dijeran cosas como "Girls Just Wanna Have Fun y True Colors no estaban mal, pero da gusto verte cantar por fin música de verdad". Y yo me quedaba como diciendo "Vale, bueno, como queráis".
S.E: Porque tú lo dabas todo también en esas canciones, ¿no?
C.L: Claro. Todo lo que he hecho a lo largo de mi carrera es igual de válido. Lo que ocurre es que el blues es la base de toda la música moderna, pero eso no quiere decir que no considere mis discos pop tan auténticos como este. No por cantar blues ahora voy a abandonar otros estilos que me gustan. No hay prozac suficiente en el mundo para anular mis impulsos rockeros [risas].
S.E: ¿Has recurrido al blues como reacción a tu etapa disco con Bring Ya To The Brink?
C.L: No, es algo que viene de más atrás. Llevaba diez años con esta idea en la cabeza. Fueron años oscuros en Estados Unidos, en los que todo a nuestro alrededor tenía aroma de blues. Un artista debe reflejar los tiempos que vive, y aunque las canciones de Memphis Blues fueron compuestas mucho tiempo atrás, suenan como si hubiesen sido compuestas anteayer. Además, a mí el blues me parece que es una música que te levanta el ánimo, y eso no tiene precio.
S.E: Luego la experiencia ha sido impagable...
C.L: Imagínate lo que ha sido grabar un dúo con Ann Peebles, por ejemplo. Nunca me desharé del micro que compartimos. Y pensar que de pequeña yo me ponía sus discos en mi habitación y cantaba imaginariamente con ella... Todo lo que he vivido en Memphis ha sido increíble, hasta las comilonas. Porque no hay quien se resista a las barbacoas que se hacen allí, y menos yo, que siempre encuentro algún motivo para saltarme mi régimen. Recuerdo lo mal que me sentí el día que me llamó mi dietista justo cuando tenía un trozo de pollo grasiento en la mano... [risas].
S.E: Para algunos de tus fans gays este disco servirá de introducción al blues, un estilo con el que la mayoría está mucho menos familiarizado que con el pop que sueles cultivar.
C.L: El blues ha sido siempre un género creado por gente oprimida, y cualquiera que se haya sentido así puede identificarse sin problema con esas canciones. El blues supone una lección vital tanto como musical.
S.E: ¿Es para ti una necesidad participar activamente en la lucha por la mejora de los derechos de los homosexuales?
C.L: Tengo que estar ahí, porque la gente necesita saber y aprender. No olvidemos que en los últimos meses varios jóvenes se han quitado la vida en Estados Unidos porque no soportaban la presión que ejercían sobre ellos compañeros homófobos e intransigentes. Es algo ante lo que no puedo quedarme con los brazos cruzados. Igual que no podemos aceptar que el término ‘gay' se siga utilizando de un modo despectivo a estas alturas. Es una palabra que aparece en muchas expresiones en inglés como sinónimo de "estúpido", lo vemos en cine y en televisión, y eso no se puede aceptar. Hay que acabar con el temor que sufren muchos niños gays y el odio que los profesan quienes no les respetan. La lucha por los derechos civiles de todos no habrá terminado hasta que no nos deshagamos del odio.
S.E: Lo admirable es que lo mismo haces bandera de tu militancia cantando blues en Memphis, interpretando Same Ol' Story en un club gay neoyorquino o promocionando un lápiz de labios en televisión junto a Lady GaGa...
C.L: Porque todas esas cosas son parte de mí. Adoro el maquillaje, cariño, y la única pena que tengo es que no tengamos más de una cara para poder utilizar más [risas]. Soy amiga y familiar de la comunidad gay, estoy ahí para lo que necesiten de mí. Y todos debemos luchar para que se nos acepte tal como somos. Por eso voy donde haga falta a compartir mi mensaje: por raros que seamos para los demás, todos tenemos el mismo derecho de que se nos escuche y se nos respete.
EL ÁLBUM MEMPHIS BLUES DE CYNDI LAUPER ESTÁ EDITADO POR MERCER STREET/NAÏVE.