Lógico que sonría donde va. Álex de la Iglesia le ha regalado un personaje bombón en Balada triste de trompeta, una de las películas españolas del año. Y en ella ejerce encantada de rotundo objeto de deseo de los ‘volaos' protagonistas masculinos. Menudo papelón.
Entrevista Agustín G. Cascales
Foto Miguel A. Fernández
Sorprende encontrártela de lo más comedida y abrigada un frío día de otoño después de verla encarnar a la voluptuosa Natalia en Balada triste de trompeta. La nueva película de Álex de la Iglesia es de las que se aman o se odian, vistas las reacciones de quienes ya la han visto, y eso es bueno. En un momento en que tantas producciones nacionales pasan desapercibidas, un film así se agradece. Álex de la Iglesia firma una película inequívocamente suya, en la que aparecen, corregidas y aumentadas, todas sus obsesiones como director. Una tragicomedia que cuenta una historia de amor fou a tres bandas al ritmo de La balada de la trompeta de Raphael, tan protagonista como lo son -el muy sorprendente- Carlos Areces, Antonio de la Torre y Carolina Bang, encargados de interpretar a los dos payasos y a la trapecista que viven una violenta y tortuosa relación. "Los personajes son tan extremos que había que llevar mucho cuidado para no pasarnos y que resultasen ridículos", recuerda la actriz nacida en Tenerife, sin pizca de acento que la delate, más que nada porque ha vivido desde muy pequeña en Madrid. "El mío era un reto y un regalo. Tiene un abanico de registros tremendo, y además tuve que prepararme muy bien físicamente para las acrobacias. Los entrenamientos con un preparador fueron tan duros como los ensayos con Álex. Porque soportar todo tu peso con los brazos cuesta un montón.... Llegar a verme tan cuadrada como me puse me hacía sentir con poder".
Que luzca cuerpazo y musculatura contrasta con la fragilidad interior de Natalia, ese personaje que desencadena una cruenta batalla entre sus pretendientes, dos payasos que provocarán pesadillas a más de un espectador tras verles en la película. Igual que el rodaje le ha dejado a Natalia recuerdos encontrados. Porque asegura haberlo disfrutado mucho, aunque parece que no fue especialmente fácil. "El rodaje fue horrible", sentencia. "Teníamos muy poco tiempo y además rodamos con un tiempo espantoso, pasamos un frío de narices. Es una película de mucha acción, pasan cosas todo el rato, y no paramos un segundo". Encima, no es precisamente ella fan del circo. "Me ha dado yuyu desde pequeña. Pero visitamos un montón de circos, en los que nos trataron de maravilla, y acabó resultando una experiencia interesante".
Apasionada de la comedia negra, Carolina asegura tener muy buen aguante como espectadora ante secuencias violentas que rayan en el gore, como sucede con algunas de Balada triste de trompeta. "Yo las llevo bien, me gustan. En este caso, lo que más disfruté al ver la película terminada fue el comprobar lo distinta que era de la que yo me había imaginado cuando leía el guión. Es mucho más increíble". No lo dice solo porque sea la protagonista -y pareja del director-. "Siempre he sido superfan del cine de Álex", recalca. "Por eso es aún más lujazo haber formado parte de este proyecto". Encima, al estar ambientada la película en la España de los 70, Carolina pudo jugar con su look. "Creo que llevo una peluca distinta en cada secuencia que tengo. ¡Y es que a mí dame una peluca y soy feliz!".
Esta es una gran oportunidad para la actriz, que se dio a conocer colaborando en el programa El intermedio y después participó en la serie que Álex de la Iglesia firmó para La 2, Plutón BRB Nero. Cuando le empezó a pesar la responsabilidad fue al presentar la película en el último Festival de Venecia -donde, por cierto, se hizo con dos galardones, al mejor guión y a la mejor dirección-. "Cosa que comía los días antes del estreno, cosa que vomitaba. Lo pasé fatal. Primero los nervios por el pase de prensa; después, por la gala. Y el día antes de anunciar los premios lo pasé con valerianas. Es que, claro, presentarme allí con mi primer largometraje y con la proyección que iba a tener... Fue muy fuerte estar pidiendo algo en la barra de la fiesta tras la entrega de premios y que, de repente, me viniera Tarantino, gritara "¡Carolina Bang!" y se pusiera a aplaudirme. Ahí me dio otro mareo".
LA PELÍCULA BALADA TRISTE DE TROMPETA SE ESTRENA EL 17 DE DICIEMBRE EN CINES DE TODA ESPAÑA.