Uno de los musicales más originales de la temporada, Avenue Q, cuenta la historia de un barrio plagado de jóvenes desencantados con la vida que les ha tocado vivir. Caminando por sus calles nos topamos con Rod, el rígido y conservador asesor financiero con graves problemas de identidad sexual que ha decidido a dar por fin un vuelco a su armarizada vida. Poco a poco, eso sí.
Entrevista Daniel Fraile
Fotos Miguel A. Fernández
SHANGAY EXPRESS: ¿Qué hace alguien como tú en un barrio como este?
ROD: Soy un asesor financiero experto en bolsa que trabaja para una empresa muy importante, pero realmente no gano tanto dinero como para poder permitirme un lugar mejor. Por suerte o por desgracia me ha tocado vivir aquí. Por supuesto que mi estatus está muy por encima de este barrio, yo soy mucho más conservador, me gusta vestir mejor y tengo gustos más refinados que la mayoría de mis vecinos de bloque, pero por el momento me tengo que conformar con vivir de alquiler aquí a la espera de poder prosperar junto a alguien especial.
S.E: Algún atractivo tendrá vivir en Avenue Q...
Rod: Sí claro, la gente, por ejemplo. Mis vecinos son personas maravillosas y con las que tengo muchas cosas en común, entre ellas salir de Avenue Q [risas]. Todos nos hemos hecho amigos porque somos en el fondo gente sencilla que quiere huir de la miseria que le ha tocado vivir.
S.E: ¿Cómo son esos amigos?
Rod: Con quien más relación tengo es con Nikki, mi compañero de piso, pero es un auténtico desastre. Llevamos un año viviendo juntos y ha llegado incluso a secar los calzoncillos en el microondas, con eso te lo digo todo. Es desesperante porque me lo deja todo por ahí tirado y siempre estoy recogiendo sus cosas, pero le tengo mucho cariño. Aunque con él sea muy cascarrabias, yo en el fondo soy un buenazo y él me cae muy, muy bien, no lo puedo negar.
S.E: ¿Te suenan unos tales Epi y Blas? Vuestra historia recuerda bastante a la de ellos...
Rod: Sí los conozco, y ya sé lo que insinúas. No sigas por ahí, no me gustaría ponerme violento...
S.E: ¿Por qué?
Rod: Porque son temas demasiado personales y no me gusta hablar de ello, al menos por el momento. Yo estoy muy centrado en mi trabajo y no sé si tengo tiempo para vivir una vida sentimentalmente plena. Pero he aprendido que nunca hay que dejar de buscar a ese alguien especial, a una persona que quiera amarte tanto como tú estés dispuesto a amar.
S.E: ¿Qué tiene que tener ese alguien especial?
Rod: ¡Que le encante Barbra Streisand! A mi me fascina cómo canta, transmite como nadie toda clase de emociones... Me puedo tirar días y días escuchando solamente su discografía. Pienso en Funny Lady y Hello Dolly! y se me eriza el vello. Busco a alguien con quien poder ver una y otra vez Tal como éramos, lloro siempre que veo esa película [se pone a cantar The Way We Were].
S.E: Pues se te ve muy bien acompañado...
Rod: Sí bueno, de momento es tan solo un amigo. Ya he dicho que soy muy reservado, no me gusta hablar de mi vida privada.
S.E: ¿No entran en conflicto tus antiguas creencias con tu recién descubierto estilo de vida?
Rod: La gente se ha empeñado en definirme como un facha y eso es mentira. Si soy clásico, conservador y creo mucho en las apariencias es porque mi familia me ha inculcado unos valores y una manera de pensar muy rígidas que no puedo traicionar así como así. No sé a qué te refieres con mi ‘nuevo estilo de vida', yo ahora estoy aprendiendo por fin a aceptarme y a lidiar con ello.
EL MUSICAL AVENUE Q SE REPRESENTA EN EL TEATRO NUEVO APOLO (PZA. TIRSO DE MOLINA, 1) DE MADRID.