No es habitual encontrar por estos lares una exposición como la que puede verse hasta el 22 de abril en el Patio de la Infanta (C/San Ignacio de Loyola, 16) de Zaragoza. Gracias a la colaboración con The Andy Warhol Museum of Pittsburgh, Andy Warhol. Portraits trae hasta nuestro país por primera vez casi un centenar de obras del genial artista neoyorquino, precursor del pop art, en una muestra excepcional que reúne algunos de sus mejores obras comprendidas entre 1940 y 1980.
Con tan solo cuatro años de carrera, la estadounidense Kina Grannis ilustra como pocas el fenómeno de las celebridades aupadas gracias a las redes sociales. A base de colgar los vídeos de sus canciones en su perfil de YouTube, a sus 26 años ha conseguido forjarse uno de los canales con mayor número de suscriptores, algo que la ha llevado a girar a lo largo y ancho de Estados Unidos con su álbum debut, Stairwells, que ella misma autoeditó en febrero de 2010, y en el que sigue la estela de algunas de sus cantantes de referencia, como Adele o Regina Spektor.
El artista gallego Kiko Ortega es el encargado e inaugurar las dos plantas del nuevo hall del madrileño Teatro Amaya -conocido desde ahora como Espacio Amaya- con una muestra de cuadros y esculturas cuyo eje vertebrador son los materiales entendidos como soporte y parte de la obra. El lenguaje artístico de Ortega se basa en la exploración de materiales reciclables como el hormigón, bidones de plástico o metal o antiguas cajas de madera, sobre los que el artista pinta buscando un equilibrio entre la crudeza y la sinceridad, aportando toda su contundencia y calidez a la obra final.
Decía Hugh Grant en Notting Hill que la felicidad no es completa sin una cabra tocando el violín. Si alguien no se cansó de endosarles violines a las cabras, ese fue el ruso Marc Chagall, pintor de vanguardia al que el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid dedica hasta finales de mayo la que es su primera retrospectiva en nuestro país.
En la última edición del Festival de Venecia, el jurado otorgó, no sin polémica, el León de Oro al ruso Aleksandr Sokurov por su película Fausto, con la que culminaba una tetralogía sobre el poder que, de alguna manera, esta exposición viene a completar. Series militares es un conjunto de tres películas, Sueño de un soldado (1995), Voces espirituales (1995) y Confesión, que alcanzan una duración aproximada de diez horas y que forman parte de la colección del museo desde 2004.