Nos recibe a las once de la mañana en su habitación de hotel, en pleno centro de Madrid, comiendo pizza, con una taza de café en una mano y un cigarrillo en la otra. Es evidente que la noche anterior fue movidita...
“Me llevaron a un tablao de flamenco, disfruté mucho”, confiesa con una sonrisilla traviesa y esa voz medio rasgada que le hace tan atractivo. Viste camisa hawaiana a medio abotonar y, tal y como está sentado, se le intuyen los pelillos del pecho, algún que otro tatuaje y una barriguilla cervecera que no se esfuerza por ocultar. A los 27 años, Daniel Merri-weather se recorre el mundo presentando su primer álbum, Love & War, con el que este protegido del afamado productor y DJ Mark Ronson se confirma como una de las voces más sugerentes del soul-pop actual.
SHANGAY EXPRESS: ¿Eres un obseso del soul?
DANIEL MERRIWEATHER: Me apasiona la buena música, sea del género que sea. Me vuelve loco una buena melodía tanto como una demostración de maestría musical. Y eso se encuentra en el pop o en el country tanto como en el soul. Aunque es cierto que crecí escuchando r’n’b y soul, y eso marca. El primer disco que me compré fue el Cooley High Harmony de Boyz II Men, a los diez años [risas]. Y poco después descubrí a Stevie Wonder y me hice muy fan suyo. Pero también me enganché a Jeff Buckley, Radiohead...
S.E: A los 19 años firmaste tu primer contrato discográfico en Australia, pero las cosas no salieron como tú esperabas, ¿verdad?
D.M: Así es, pero tampoco me agobié. Nunca me tomo nada demasiado en serio, y disfruté de aquella oportunidad porque me permitió meterme en un estudio a hacer lo que llevaba ya haciendo en mi casa desde los diez años, cantar. Si me hubiera tomado más en serio mi carrera no me habría costado tanto llegar hasta este disco.
S.E: ¿Por qué has querido que tenga un sonido atemporal?
D.M: Porque me gustaría que dentro de diez años sonara igual que ahora. No me propuse en ningún momento hacer un álbum retro, no me gusta ese rollo que se lleva tanto ahora porque no me resulta real. En ningún caso he querido recurrir a un pastiche de sonidos pasados, el mío es un disco de ahora que refleja cómo me siento hoy. Y por suerte he contado con un productor como Mark Ronson que apuesta, como yo, por cierta pureza a la hora de grabar, sin depender demasiado de la tecnología, que puede ser muy traicionera por mucho que facilite las cosas.
S.E: ¿Eres un purista declarado?
D.M: Simplemente creo que tener demasiadas opciones a nuestro alcance puede acabar siendo contraproducente. Termina por provocar insatisfacción, al menos en mi caso. No me parece bien que la tecnología tenga más peso que la creatividad. Aunque con eso no quiero decir que no haya música electrónica increíble, por supuesto, que no se me malinterprete. Si gente como Justice y otros tantos artistas del sello Ed Banger hacen una música tan increíble es porque utilizan la electrónica como un instrumento más que como una herramienta.
S.E: ¿Qué dice tu voz de ti?
D.M: Más de lo que imagino, seguro. Sobre todo cuando canto en directo; entonces no hay nada calculado, lo doy todo, entro en una especie de estado zen y me dejo llevar.
S.E: En ocasiones transmites un gran dramatismo; en otras, pillería.
D.M: Son elementos clave de mi personalidad. Me considero una persona muy sensible, me afectan mucho las emociones de quienes me rodean, pero también tengo un carácter horrible, y lo mismo me pongo insoportable que me da por hacer locuras. Y puedo pasar de un estado de ánimo a otro en cuestión de segundos, con lo cual una misma canción me da para mucho.
S.E: Esperemos que tu temperamento no acabe por convertirte en una de esas estrellas insoportables, egocéntricas y maleducadas...
D.M: ¿Como Russell Crowe, quieres decir? Igual es algo innato que tenemos los australianos [risas]. Bueno, yo he mejorado con la edad. Cuando era un adolescente, en cuanto me cabreaba la pagaba con cualquiera; con el tiempo he aprendido a no dejar que esa ira interior salga. Me voy haciendo mayor...
EL ÁLBUM LOVE & WAR DE DANIEL MERRIWEATHER ESTÁ EDITADO POR J RECORDS/SONY MUSIC.