También se encuentran –cada vez menos, es verdad– artistas de una personalidad tan brutal que no terminan de vehicular su energía a través de su obra artística.
Beth Ditto es mucho más que la líder de Gossip. Y está claro que se pueden contar con los dedos de una mano las canciones del grupo que están a la altura de quien las canta. Beth es grande en todos los sentidos, pero su música solo tiene un empaque similar en momentos contados. No es tan grave; al menos puede presumir de contar con un par de himnos perfectos y con personalidad propia en su repertorio, algo que muchos grupos ni llegan a oler en toda una carrera. Se le exigía mucho al nuevo disco de Gossip, el primero para una multinacional, producido por Rick Rubin, y resulta innegable que Music For Men no está a la altura de las expectativas. Lo cual no implica que no sea un disco estimable.
El grupo ha ganado en rotundidad, y su sonido, en empaque. Son las canciones las que se quedan a medio camino, mejor interpretadas y producidas que construidas. Si por un lado parece atrevido que Gossip hayan hecho básicamente lo mismo que hacían cuando los conocían cuatro gatos, por otro hay que preguntarse si es que no van a dar para más. Todo se les perdona al escuchar Heavy Cross, un single tan perfecto como Standing In The Way Of Control.
A mitad del disco la cosa se anima gracias a Long Love Distance, con su ramalazo discohousero, y a Pop Goes The World, en donde se nota lo acertado que ha estado Rick Rubin al potenciar el lado electrónico de Gossip. Vertical Rhythm o Dimestore Diamond sufren del ‘mal’ habitual: pesa más la sugerente base rítmica que todo lo demás. Igual que en Men In Love defrauda que lo más memorable sea su inicio, un guiño literal al Chain Of Fools de Aretha Franklin.
Si Beth Ditto quiere convertirse en una diva del calado de la Franklin, ya solo necesita más canciones con mayor consistencia, para que no se le queden pequeñas.
Del Usuario admin
muy interesante la nota.