Sus padres habrían sido más felices si hubiese decidido limitarse a cantar en la iglesia, pero ella optó por jugar a ejercer de hija rebelde y apuntarse al pop con un punto provocativo. La jugada no ha podido salirle mejor, porque se ha convertido en la gran revelación del año a nivel mundial. Ahora le toca conquistar España con One of the Boys.
Creció sin poder escuchar la misma música que sus amigas en casa, porque sus padres, cristianos ultraconservadores, consideraban que lo que se ponía en la radio era "música diabólica". Por cierto, que sus amigas solo podían entrar en casa si Katy les aseguraba que eran cristianas de pura cepa. No es de extrañar que la niña decidiera rebelarse, deseosa como estaba de llamar la atención a toda costa. Y a los 19 empezó a llamarla en su Santa Barbara natal. "He sido una chica muy mala en mi adolescencia", declaraba recientemente. "Imagínate las cosas que he llegado a hacer". Será mala y le gustará jugar con fuego, pero siempre recurre a la cautela. No está ella dispuesta a montar escándalos que puedan ensombrecer una trayectoria meteórica hacia el éxito global. ¡Si hasta Madonna ha llegado a decir cosas buenas de esta recién llegada!
Lo cierto es que los primeros en apostar por ella fueron los miembros del equipo de producción The Matrix, responsables de grandes éxitos cantados por Avril Lavigne -desde ya una de sus principales rivales- o Ricky Martin. Hace tres años, cuando Katy tenía 20, The Matrix le ofrecieron un contrato y comenzaron a trabajar en el que por fin es su álbum de debut, del que han anticipado dos singles que han dado mucho que hablar desde sus títulos, UR So Gay y I Kissed A Girl. Sus guiños gays han resultado controvertidos -según se interpreten, resultan divertidos u ofensivos-, pero la campaña mediática que han provocado funciona de maravilla, y Katy Perry se muestra muy orgullosa de lo que está logrando. "Cuando The Matrix se ofrecieron a producir mi disco me preocupé un poco. Como han trabajado con cantantes que de artistas tienen poco, pensé que podrían acabar con mi credibilidad como cantante incluso antes de que la gente supiera de mí", ha declarado. "Pero luego me dije: Si la gente compra mi disco, ya no necesitaré más credibilidad. Obviamente, mi música gusta, así que estoy feliz, por mucho que mis padres piensen que por ser una rockera vaya a arder en el infierno".
SHANGAY EXPRESS: ¿Cuánto ha influido tu infancia en tu forma de ser?
KATY PERRY: Mucho. Vengo de un hogar bastante estricto. Mis padres siguen siéndolo; de hecho, son predicadores viajeros. Como había muchos estilos de música que no se podían escuchar en mi casa cuando era pequeña, no crecí nada implicada en la cultura pop, ¡no tengo casi referencias de lo que sonaba en los 90! Por eso para mí New Kids on The Block sí que siguen siendo muy nuevos [risas]. A los 17 años decidí irme de casa y me mudé a Los Angeles. Empecé a madurar y a cantar sobre todo lo que veía a mi alrededor.
S.E: ¿Te apoyan tus padres en tu carrera o te repudian?
K.P: Mis padres... sí... no. Mis padres... me quieren, porque soy su hija, y yo tengo que aceptar a mis padres como son, porque no hay manera de conseguir un recambio. Así que respeto su manera de ser, aunque siento que no necesito su aprobación para saber que estoy haciendo lo que debo. Quizá yo no sea el tipo de chica que ellos pensaban que sería, pero bueno, me considero una persona centrada, ni ando colocada por ahí ni posando desnuda para revistas. Simplemente escribo y canto sobre las cosas que pasan en mi vida.
S.E: No parece que haya sido muy duro llegar hasta aquí, ¿no?
K.P: Bueno, en realidad llevo desde los dieciocho años trabajando en este disco. Hasta llegar a este momento de mi carrera he pasado por dos sellos distintos y he compuesto unas setenta canciones. El viaje ha sido largo, pero al menos ha dado pie al disco perfecto.
S.E: ¿Te agobiaste en algún momento pensando que el álbum nunca vería la luz?
K.P: Muchísimas veces. He llorado y he aporreado mil veces mi almohada, preguntándome "¿Por qué, Dios? ¿Por qué sucede esto ahora?". Ahora me siento contenta de no haber podido sacar el disco cuando tenía dieciocho años, porque con esa edad piensas que lo sabes todo y no permites que nadie te replique ni te dé su opinión sobre lo que haces. Con veintitrés las cosas se ven distintas. He ido aprendiendo y voy pasando por muchísimas experiencias que me ayudan a madurar. Supongo que todo eso ha quedado reflejado en mi álbum.
S.E: El primer single que has editado en España es I Kissed A Girl, un número uno rotundo ya en medio mundo. ¿Cómo se te ocurrió?
K.P: Es un canción que habla de la curiosidad. "Besé a una chica y me gustó / el sabor de protector labial de cereza". La escribí un día en que abrí una revista y, echando un vistazo, me tropecé con una foto de Scarlett Johansson. En ese momento miré a mi novio y pensé: "¿Sabes qué? No te voy a mentir. Sé que tú ya tienes a tu chica, pero esta sería la mía. Si apareciese por la puerta Scarlett Johansson y quisiera montárselo conmigo, probablemente le diría que sí. A ti no te importaría, ¿verdad?". Así que de eso trata, de que ante la belleza de una mujer nadie se queda indiferente, seas o no hombre. Porque si Giselle Bündchen entrara ahora por la puerta de tu casa, ¿a que te quedarías con la boca abierta? Pues eso.
Fascinación por la pluma
S.E: ¿Qué artistas te dejan con la boca abierta cuando escuchas su música?
J: El que más, Freddie Mercury. Soy superfan de su música desde el mismo día en que la descubrí. Fue en casa de una amiga. Estábamos jugando a disfrazarnos y hacer el tonto y de repente empezó a sonar Killer Queen y me quedé petrificada. Nunca había escuchado nada parecido. Y sigo sintiendo una enorme admiración por Freddie Mercury. No solo porque me gustaba ese toque excesivo que ponía en todo lo que hacía, sino también porque se nota que le importaba una mierda lo que los demás pudiesen pensar de él.
S.E: Ahora te has hecho amiga de otro discípulo de Mercury, Mika. ¿Cómo os conocisteis?
K.P: Mientras grababa mi álbum. Mi productor, Greg Wells, me dijo que andaba por allí y que tenía que conocerle. El flechazo fue instantáneo: desde el momento en que nos conocimos no nos separamos; me lo llevé a todas partes para que descubriese cada rincón de Los Angeles. Esto fue antes de que se hiciese tan famoso como es, por cierto. Pero enseguida vi lo mucho que tenía en común con Freddie Mercury: esa pasión por el exceso, esas ganas de divertirse con lo que hace...
S.E: ¿Y cómo llevas que te comparen continuamente con Avril Lavigne?
K.P: Me da igual. Entiendo que al haber publicado mi primer disco la gente intente situarme comparándome con otros, pero estoy segura de que eso pasará. Avril tiene una voz increíble, y me encantan sus buenas canciones. Pero me niego a que esto se convierta en una competición. No pienso dejarme intimidar por otras chicas que también forman parte de la industria musical.
S.E: ¿En qué te sientes distinta a otras artistas pop de tu quinta?
K.P: En que no me tomo a mí misma demasiado en serio. Es importante no olvidarse del sentido del humor. Y en mi caso también es importante que yo misma componga muchas de las letras. Quiero compartir mis propias historias y contribuir a que ser una estrella pop vuelva a considerarse algo chulo. Porque ahora mismo que te llamen "pop star" tiene mucho de insulto.
S.E: ¿Cómo llevas tu éxito repentino?
K.P: Me voy acostumbrando a él. Mi vida ha cambiado por completo. He tenido que dejar algunos de mis vicios; ya no puedo salir por ahí cuando me apetece o quedar para tomar un cóctel con mis amigos siempre que quiero. No tengo tiempo para mí, y eso cansa. Pero bueno, ya llegará el día de celebrar todo lo que me está pasando. De momento, mi familia y mis amigos se ocupan de que no se me vaya la olla. En cuanto me pongo en plan mocosa engreída, mi hermana me lo hace saber.
S.E: ¿Imaginaste en algún momento que todo pasaría tan rápido?
K.P: Te seré sincera, porque no me da vergüenza reconocerlo: siempre pienso que todo lo que hago va a ser un cañonazo... pero que fuera a ser tan rápido, jamás me lo podría haber imaginado. De repente fue como "Abróchense los cinturones de seguridad, despegamos ya". Menos mal que me pilló lista para el viaje.
EL ÁLBUM ONE OF THE BOYS DE KATY PERRY SALE A LA VENTA EL 14 DE OCTUBRE, EDITADO POR EMI.

Empezamos a oír hablar de Katy Perry a raíz de su canción UR So Gay, que empezó a circular a finales del año pasado, y hay que ver lo bien que le ha venido la ligera polémica que ha levantado. “No entiendo por qué”, asegura Katy. “Cada vez que la canto, todo el mundo termina con una sonrisa en la boca. No soy de esas personas que utilizan el término ‘gay’ de manera despectiva. Estoy segura de que los gays, que tienen un gran sentido del humor, han pillado la gracia de la canción. Es un tema positivo con un punto kitsch. Es lo que cantaría Barbra Streisand si tuviera mi edad”. Perry escribió esta canción tras romper con un novio con el que salió nueve meses. “El estribillo me salió de repente, ni siquiera sé por qué se me ocurrió utilizar la palabra ‘gay’. No es que piense que mi ex lo sea, pero decidí hablar en general de esos tíos con los que salimos a veces y que nos hacen dudar. Quizá porque se pintan la raya del ojo o se planchan el pelo. Y porque necesitamos encontrar una justificación para superar la ruptura”. A juzgar por la reacción de celebridades como Mika, Katy Perry está muy satisfecha. “Estaba en el Messenger una noche y me escribió ‘Esa canción es maaaaravillosa’. Así que cuento con la aprobación de un experto en la materia”.